La Padrón es todo Danza

Liliam Padrón es todo danza

Merecido, la Padrón es todo danza, resaltó el maestro titiritero René Fernández Santana ante el anuncio realizado por el Consejo Nacional de las Artes Escénicas de otorgar el Premio Nacional de Danza a Liliam Padrón Chávez, quien enaltece la cultura cubana incansablemente desde Matanzas.

Justo el martes reciente, tras la presentación en la Sala El Mirón Cubano con la que Danza Espiral saludó el día internacional de la manifestación que cultiva, expresó la maestra conocida como Lilita: La danza es más que movimiento, en ella confluyen todos los lenguajes escénicos.

Nosotros no adornamos la música, hacemos realidad su belleza y su estética, enfatizó también Padrón Chávez tras otra de sus entregas en cuerpo y alma a la escena en más de medio siglo de creatividad, resiliencia, fidelidad a Matanzas y también indiscutible vocación pedagógica.

Nadie que conozca sobre la danza en esta ciudad de Matanzas dejará de mencionar a Liliam Padrón Chávez, nacida un 22 de octubre de 1958, como un símbolo entre nosotros, expuso en la red social Facebook ante la noticia Ulises Rodríguez Febles, director de la Casa de la Memoria Escénica.

Y por eso, muchos esperaban que se le otorgara el Premio Nacional de Danza, por su trayectoria, por su entrega, su pasión, su labor fundadora y su pensamiento coreográfico, capaz de crear un imaginario que sintetiza su formación, sus búsquedas, su manera de sentir y crear la danza, añadió el investigador y dramaturgo. 

Resaltó además: Y por eso, todos en Matanzas y en toda Cuba, donde también lo esperaban, lo van a celebrar, junto a los que la conocen íntimamente, los que la admiran, y los que la ven andar por las calles, con su elegancia auténtica o con su ropa de ensayo, y sus dedos, poético, cruzados como una ola. Los que le dicen, maestra, Lilita o Liliam. Todos están felices.

Destaca Padrón Chávez como profesora, bailarina, coreógrafa matancera, graduada en el año 1975 en la Escuela Nacional de Arte y directora de Danza Espiral desde 1987, compañía merecedora de múltiples reconocimientos y escuela para numerosas generaciones de bailarines; en la trayectoria de Lilita resalta su impronta pedagógica y su inagotable gestión cultural, por ello las felicitaciones abundan. (Por: Yenli Lemus Domínguez y Flavia Contreras Vega)

Afectos, lo importante para Liliam Padrón como Premio de Danza

Creo que lo más importante de esta noticia para mí han sido las muestras de cariño, afecto, respeto, les doy mucho valor y lo agradezco, enfatizó Liliam Padrón Chávez, cuando conoció ser merecedora del Premio Nacional de Danza que otorga el Consejo Nacional de las Artes Escénicas.

Agradezco a mis maestros, mis ídolos en la danza, de los que he aprendido; a mis padres, hacer una carrera lleva mucho sacrificio y si no tienes la colaboración de toda la familia es muy difícil, apuntó la maestra.

Liliam Padrón es todo danza

De manera especial también destacó el apoyo de su esposo, José Antonio Méndez Valencia, y su hijo José Antonio Méndez Padrón, activamente vinculados a la carrera de la bailarina y coreógrafa ya sea por interpretar música para sus obras o por sugerirla. 

Reconoce Padrón Chávez a actores importantes en todas las personas que han formado parte de Danza Espiral, compañía que dirige y que cumplirá cuatro décadas de fundada en el venidero 2027: tampoco pensaba yo que iba a llegar a tantos años con aquel proyecto que surgió con otras personas que para mí son muy valiosas.

La maestra reconoce como pilares importantes a los fundadores de Danza Espiral, mencionó nombres estimados como Nancy Dickinson, Guillermo Luis Horta y Angel Luis Serviá: debo decir que mi obra no hubiera sido lo que es sin las enseñanzas, la colaboración y esa pasión que nos unió y sinceramente aprendí tanto de ellos que su huella está en mis obras siempre.

Un creador no es nada sin las personas que hacen realidad sus sueños, hasta quien resuelve algo para una escenografía es importante, resaltó Lilita, artista intensa e incansable gestora cultural, maestra de numerosas generaciones en la urbe de ríos y puentes.

Antes de concluir sus declaraciones insistió Padrón Chávez: En particular recuerdo cada día de mi vida a Ramiro Guerra, que se convirtió de una manera fantástica en mi maestro, todos los días recuerdo sus enseñanzas, hasta hoy, sin estar físicamente, me sigue aportando. (Por: Yenli Lemus Domínguez y Flavia Contreras Vega | Foto: Teatro Sauto)


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Sobre el autor: Agencia Cubana de Noticias

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