José Miguel Solís: la obra de la vida entre ondas radiales

Periodistas matanceros celebran el Día de la Prensa Cubana: entrega del Premio Provincial de Periodismo Bonifacio Byrne a José Miguel Solís

Entrevistarlo llevó casi acorralarlo a la salida de una reunión. Unas dos cuadras estuvo huyendo del micrófono, ese que ha sido su herramienta de trabajo por varias décadas y que le ayudó a desnudar realidades y problemáticas complejas a través del dial. Y es que a José Miguel Solís le cuesta hablar de sí mismo, a pesar de que tiene una trayectoria encomiable dentro del gremio periodístico, con reconocimientos tan trascendentes como el Premio Provincial de Periodismo Bonifacio Byrne, conferido recientemente por sus tantos años de esfuerzos y sacrificios en favor del pueblo y la noticia.

Allí, en el local de Etecsa desde donde hoy transmite su parrilla la emisora provincial matancera debido a la contigencia energética, el experimentado radialista accedió a abrirse y contar sobre su intachable obra de la vida.

“Sucede que en la universidad me di cuenta de que mucha gente estaba maravillada con la televisión, con los órganos de prensa -porque quedan para la historia-, pero de la radio poco se hablaba. La referencia que tengo es que las personas acuden a la radio en los momentos más difíciles de una nación. En 1983, me gradúo por ella, no porque haya sido menospreciada, sino porque tiene más capacidad de expresión.

Periodista José Miguel Solís. Foto: Izet Morales
Foto: Izet Morales

“En ese momento, pensé que la radio podía hacer mucho más, y la vida ha demostrado que también es multimedia. Resulta tan competitiva como un periódico, pero tiene el entrenamiento del diarismo y en eso gana. El reportero de emisora está pensando y trabajando las 24 horas del día”.

Dicen que sin moverse de su casa sabe si aumentan los salideros de cierta caldera, si existen paradas venideras por mantenimiento en el mayor bloque energético unitario del país, o si hubo alguna noticia de último minuto de las que se vuelven miles de likes en el ciberespacio en apenas segundos. Le fascina hablar de industrias y economía; Solís ama el periodismo hasta la médula.

“Me hubiese gustado más el sector de la historia y hasta el deporte, pero ocurrió que, cuando estaba terminando el Servicio Social, la condición que había para abandonar la redacción y salir de reportero era atender economía e industria. Tan pronto asumí los sectores, lo primero que hice fue empezar a buscar fuentes. Recuerdo que pasé por Estadística, donde tenían una gran cantidad de publicaciones estadísticas que podían compartir con nosotros, y eso sirvió de mucho. Hubo momentos en que Manolo García se halaba los pelos porque faltaban dos informaciones para el cierre del noticiero, y yo cogía mi macuto y lo mismo sacaba una información comentada de producción mercantil en la industria ligera que de exportaciones en la provincia.

“Eso fue en los inicios, después descubrí a la empresa de petróleo, la cantidad de industrias que tenía la provincia y de historias que generaban por su importancia, lo que hizo que me enamorara del sector.

“Coincidentemente, llegan los terribles años 90, y por decisión de la Comisión Energética teníamos que dar los apagones diarios en la radio, por cada circuito que había en la provincia. Eso sonaba un poco difícil, pero por suerte en el despacho de la Empresa Eléctrica estaba José Luis Vigil, que a punta de lápiz llevaba diariamente el déficit y cómo se programaban los circuitos. Lo que pasa es que a las seis de la mañana ya tenía que estar en combinación con Vigil, a las 7:30 a. m. ya se había aprobado el programa de apagones y tenía que salir al aire en la revista Órbita, que terminaba a las nueve de la mañana.

“Aunque la economía esté en condiciones muy difíciles, siempre hay para contar, porque a pesar de lo complicada que esté la cosa las personas se crecen y surgen anécdotas formidables que a veces nosotros no alcanzamos a ver.

“Como estudiante, en algunas obras de la Guiteras hice trabajo voluntario. Después vino el preuniversitario, la universidad… Tuve la suerte de participar en la inauguración de la industria cuando estuvo Fidel, y he logrado una amistad que no se deslinda del periodismo. Afortunadamente, quienes hoy están en la central termoeléctrica y otros que han estado antes siempre expresan la verdad técnica por encima de la voluntad política, y eso es muy importante.

“La tecnología tiene sus requerimientos y hubo una vez un compañero que me dijo: ‘Esto no puede ser como en Chernobyl, cuando no se puede, no se puede’. En este sentido han habido lecciones de mucho valor técnico y moral, para decirle a un ministro: ‘No se puede’. Una de las cosas que más deseo y creo que sería regalo para los trabajadores de la CTE Antonio Guiteras sería que le diesen al fin su mantenimiento general, porque es una pérdida de recursos. La industria consume casi 60 toneladas generando 200 MW, y puede consumir esa cantidad después de una reparación capital, pero generando 300 MW.

“Pienso que si existen especialidades en la medicina, existe la ingeniería aeroespacial, también tiene que existir especialización dentro del periodismo. Tampoco debe ser una camisa de fuerza, porque puede que a mí me interese la economía y a la vez los temas históricos, las curiosidades que tiene la provincia, la arqueología… y en ese sentido vas creando tu propio mundo. En mi caso, adoro buscar la noticia, ya sea un incendio en un pozo de petróleo o un gran apagón”.

A José Miguel Solís si algo no le gusta cubrir son las reuniones, de hecho, asegura que antes que asistir a ellas prefiere cazar historias de vidas y de hombres o algún tema en particular que luego pueda desarrollar a profundidad. Le gusta investigar, hurgar en la noticia, reunir argumentos.

“Yo tenía una rutina, por ejemplo: salía, pasaba por estadísticas, saludaba a todos, Empresa Eléctrica, después iba por el Gobierno a ver si había alguna información de Petróleo, Rayo Nitro. Así fui tejiendo contactos, porque si una cosa resulta importante es cultivar las fuentes de información, incluso, las llamadas ‘gargantas profundas’, que son personas que te dan información y que ni bajo tortura puedes divulgar, pero se convierten en una pista esencial.


Lea también

UPEC Matanzas premia a José Miguel Solís por la obra de la vida

José Miguel Solís Díaz, con una carrera consolidada en la redacción y edición para radio, televisión y plataformas digitales, trascendió hoy como merecedor del Premio Provincial Por la Obra de la Vida… READ MORE»

UPEC Matanzas premia a José Miguel Solís por la obra de la vida

“Me siento medianamente satisfecho porque muchas veces no he logrado entregar la cantidad de argumentos que necesita el pueblo para forjarse una idea, y sucede que muchas veces esos argumentos no se pueden dar precisamente por el bloqueo al que estamos sometidos. Hay cuestiones que se hacen en silencio para que fructifiquen. Así sucede en el petróleo, en la aviación, y sobre todo en el terreno energético.

“Yo sabía, por ejemplo, que estaban comprando piezas para la termoeléctrica, sin embargo, no se podía hablar de eso. Nos enteramos también de que el Gobierno norteamericano bloqueó algunas piezas en Jamaica, y tampoco pudimos comentar, aunque era una denuncia, pero no era oportuno en ese momento. Atender economía, la industria o lo que es política consiste en caminar con suerte sobre el filo de una navaja y hacerlo también con gallardía. Ese constituye el reto que tenemos nosotros los periodistas.

“Lo principal es estar siempre del lado del pueblo, al tanto de lo que opina, de lo que le sucede, esa ha sido una de mis mayores motivaciones para hacer periodismo y, sobre todo, en cuestiones que suelen ser peliagudas, como generación de electricidad, perforación petrolera, industrias que han cesado en la provincia y que ahora realmente de alguna forma se quieran restituir. Uno siempre se busca problemas como periodista. No voy a una discusión para tener la razón, sino para encontrar la verdad”.

Micrófonos, consolas que desentrañan con agilidad magos del sonido, la armonía radial resultado de un verdadero trabajo en equipo… un set que ilustra perfectamente el quehacer de Solís de toda la vida, entre ondas radiales y una audiencia que le espera y, sobre todo, le quiere.

Radio Rebelde ha sido una escuela importante para mí, lo único es que te hace ver la información desde una óptica nacional y realmente lo que le interesa al matancero es su provincia. Allí laboré por 28 años, lo cual constituye un tiempo significativo, al punto de que se asombraron cuando les dije que quería regresar a mi emisora provincial. Siempre me gustó la radio: empecé en Radio 26 y termino en Radio 26”. (Edición web: Miguel Márquez Díaz)


Lea también

Festival comunitario saluda el Día de la Prensa Cubana

Festival comunitario saluda el Día de la Prensa Cubana

Flavia de los Ángeles Contreras Vega – En torno al parque La Aurora, del Barrio en transformación La Marina, un Festival dispuesto a saludar el Día de la Prensa Cubana fortaleció el vínculo entre periodistas de… LEER MÁS»


Recomendado para usted

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *