La reconocida bailarina Liliam Padrón Chávez (Matanzas, 22 de octubre de 1958) ha sido galardonada con el Premio Nacional de Danza, máximo reconocimiento que otorga el Consejo Nacional de las Artes Escénicas (CNAE) a las figuras más sobresalientes de ese ámbito en el país.
“Su quehacer artístico ha navegado entre las influencias clásicas, folclóricas y contemporáneas, forjando un lenguaje propio donde la literatura, el teatro y las artes plásticas convergen en el cuerpo danzante”, asegura el acta del jurado que fue dada a conocer hoy 29 de abril, Día Internacional de la Danza, en el portal Cubaescena.
Lilita, como le conocen los matanceros, inició su formación en ballet clásico a los nueve años. En 1979 viajó a Leningrado (hoy San Petersburgo) para estudiar en el Instituto Superior de Cultura, donde se graduó en 1983. A su regreso a Cuba, el 27 de noviembre de 1987 fundó la Compañía Danza Espiral , convirtiéndose en su directora y coreógrafa principal.

Bajo su guía, Espiral se consolidó como compañía contemporánea, formando a generaciones de bailarines. Su repertorio incluye obras como La edad de la ciruela, Aire Frío (inspirada en la pieza teatral de Virgilio Piñera) o Pase a Bordo, donde su singularidad se constituye a partir de la mezcla de danza con literatura, dramaturgia, audiovisual y música.
Como profesora, su impacto en la comunidad ha venido de la mano de los Talleres de Verano que cada año se organizan para niños y adolescentes de la urbe yumurina. Además su agrupación es anfitriona del Concurso de Coreografía e Interpretación Danzandos, uno de los más importantes certámenes del panorama danzario cubano.
Lilian Padrón destaca por su excelencia técnica, sensibilidad artística y contribución inestimable a la cultura cubana, este galardón es el justo reconocimiento a una labor casi 40 años dedicados al Arte. (Fotos: Adversy Alonso)
