En una final con la particularidad de desarrollar sus acciones competitivas en una sede neutral, los Cocodrilos de Matanzas doblegaron a los vigentes monarcas de la competición, Leñadores de las Tunas, con marcador de ocho anotaciones por tres.
El duelo se definió en el primer tercio, cuando los dirigidos por Armando Ferrer fabricaron racimos de tres y cinco anotaciones en la segunda y tercera entrada, respectivamente.
Una frase popular refiere: “Lo que te den, cógelo” y los reptiles la pusieron en práctica en la parte alta de la tercera cuando la defensa de los tuneros le permitió pisar el home plate en par de oportunidades.

Una de las claves de la victoria radicó en el barraje ofensivo desplegado por Matanzas, que hizo saltar del box al abridor Eliander Bravo, una de las principales cartas de triunfo de los dirigidos por Abeisy Pantoja.
Con el choque inclinado en favor de los del occidente del país, el alto mando de los Leñadores no utilizó sus principales relevistas, lo que facilitó la tarea para los saurios.
Un factor a ponderar es el manejo del pitcheo por parte de los entrenadores yumurinos, pues si bien la cantidad de envíos que pueden realizar los serpentineros en esta etapa es libre, los técnicos supieron manejar la situación.
El zurdo Yoennis Yera, a la postre ganador del encuentro, trabajó cinco entradas con apenas 83 lances; luego Noervis Entenza se encargó del sexto y séptimo y Brian Reyes Cedeño finiquitó el octavo sin complicaciones.
Esto denota que, pese a la libertad de movimiento en torno a los lanzadores, la dirección de los cocodrilos tiene bien definida la estrategia a utilizar en pos de no generar agotamiento y contar con la disponibilidad de todo el staff en el resto de desafíos.
Madero en mano, sigue destacando sobremanera el receptor Andrys Pérez. En cuatro oportunidades oficiales al rectángulo de bateo, el natural del poblado de Guanábana logró tres inatrapables, lo que resalta su buen estado de forma.

Si al papel que juega tras el plato guiando a los pitcheres se le suma su aporte a la ofensiva, en una etapa crucial del campeonato, sin duda alguna es un valor añadido a la causa de Ferrer y los suyos.
Nuestro equipo ha logrado engranar una maquinaria en la que todas sus piezas funcionan con la exactitud de un reloj suizo, tanto titulares como peloteros de cambio aportan en pos del objetivo final.
Matanzas hace la primera movida en la complicada partida de ajedrez que resulta la gran final del pasatiempo nacional con una meta clara. ¡La victoria está cerca y está en ellos lograrla!
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