Baseball Champions League Américas y la realidad del béisbol cubano

Modifican postemporada beisbolera cubana debido a complejidad energética final Cocodrilos

 La actuación de los Cocodrilos de Matanzas, equipo campeón del béisbol cubano, en la tercera edición de la Baseball Champions League Américas dejó al descubierto el nivel actual que tiene nuestro certamen beisbolero.

El saldo del torneo, para los dirigidos por Armando Ferrer, fue de tres reveses con un solo triunfo y un rendimiento que distó muchísimo del que los llevó a consagrarse monarcas de la Serie Nacional cubana.

El torneo mostró, a las claras, cuánto dista el nivel de nuestro principal espectáculo deportivo en materia del bate y la pelota al que se juega en el resto del área.

La Liga de Campeones de América, sin ser el principal torneo en cuanto a relevancia en el continente, dejó al descubierto las deficiencias que han lastrado las últimas participaciones de elencos cubanos en eventos internacionales.

Un bateo, que no logra carburar, pese a que se muevan las alineaciones en búsqueda de mayor respuesta ofensiva, producción inexistente con corredores en circulación, un pitcheo que no es capaz de dominar a los rivales, cuya velocidad queda por debajo de la requerida para la competencia de alto nivel.

Serpentineros con pocos recursos y un repertorio escaso, lo que da al traste con que sean conectados con facilidad por bateadores, que sin ser los del más alto nivel saben jugar al béisbol.

La defensa, presa de la improvisación por momentos, no se mostró consistente como ha sido en otras presentaciones en torneos foráneos.

La selección de lanzamientos continúa como tarea pendiente para nuestros bateadores, que ante la imposibilidad de estudiar a los contrarios, previo a los torneos, deben hacerlo dentro de la competición.

La Champions League de béisbol, más que otro torneo donde no se cumplen las expectativas debe verse con luz larga para analizar qué nos pasa en la arena internacional, evaluar si la tan ponderada estrategia para elevar el nivel del béisbol esta surtiendo efecto.

En pos de corregir el rumbo en el que marcha el deporte del bate y la pelota en el archipiélago caribeño, se hace necesario replantear la estrategia de preparación de nuestros atletas, poner la tecnología y la investigación en favor del deporte y descifrar cuáles son las limitaciones que tiene nuestro béisbol con respecto al del mundo.

Por nombre, la novena que representó a Cuba en el campeonato desarollado en tierras aztecas fue Cocodrilos de Matanzas, pero la realidad es que con las modificaciones en el roster original del conjunto occidental, más que el campeón nacional a México, fue un equipo Cuba.


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Sobre el autor: George Carlos Roger Suárez

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