Andrys Pérez y la necesidad de encontrar un culpable 

Andrys Pérez, con experiencia en tres Series Nacionales en las que destacó principalmente a la defensa, acumula 139 hits.

Con la eliminación del equipo Cuba del XI Clásico Mundial de Béisbol, la afición beisbolera ha comenzado a señalar culpables a diestra y siniestra, uno de ellos: Andrys Pérez.

Varias son las publicaciones en las que se cuestiona, ofende o increpa al joven máscara de los campeones nacionales de Cuba, Cocodrilos de Matanzas.

Nuestra afición, muy conocedora del pasatiempo nacional, cada vez que la selección queda por debajo de las expectativas, se vuelca en una necesidad de encontrar un culpable. 

Primero que todo, nunca se justifica la ofensa o el cuestionamiento sin argumentos, porque, antes de ser peloteros, nuestros atletas son seres humanos con sensibilidades y emociones. 

Nunca he visto o escuchado de un deportista que quiera hacer las cosas mal o tener un mal momento en su carrera a propósito. A los que tanto critican a Andrys Pérez, les recuerdo que apenas tiene 25 años, joven para una posición en la que los jugadores se tardan más en madurar.

El joven del poblado de Guanabana ha crecido a pasos agigantados en los últimos años, por la posibilidad de juego constante y lo centrado que es en el entrenamiento.

Viene de hacer equipo Cuba en todas las categorías menores hasta llegar a la Serie Nacional, y eso no es obra y gracia de la casualidad, sino de horas de sudor, lágrimas y esfuerzo.

Muchos no saben que gran parte de la temporada de la Serie Nacional 64 estuvo lesionado y se mantuvo jugando para apoyar a su equipo. Ojo, no es que no se pueda cuestionar el rendimiento deportivo de un atleta, porque eso va con el libre derecho de cada quien de comentar lo que entienda.

Lastimosamente, las redes sociales se han transformado en un escenario en el que cualquiera tiene la libertad de humillar, ofender, cuestionar, calumniar, sin sanción o castigo alguno.

En caliente es más que sencillo poner una diana sobre la espalda de jugadores o directivos y cuestionar si se hizo mal esto o se pudo cambiar aquello.

En el deporte se trata de aprovechar los instantes de alta y de baja que pueda tener un jugador. Andrys venía de batear muchísimo con Matanzas y de pronto llega al Clásico Mundial y lo sientan durante tres partidos por decisión técnica.

Luego sale a jugar un partido clave con todo lo que acarrea en materia de presión y nervios, y se le exige jugar perfecto, sin derecho a equivocarse.

Que una organización como los Halcones de Softbank se fije en ti como pelotero significa que tienes las condiciones para llegar a triunfar en un escalón más alto en el béisbol.

Quizás al máscara matancero le pasó factura el momento, el no haber jugado en una liga profesional, aun cuando tiene condiciones y talento para hacerlo.

Una frase del mundo del bate y la pelota plantea que la «bola es redonda y viene en caja cuadrada», ahora le salieron mal las cosas, en otras ocasiones le han salido bien.

Si me preguntan con qué me quedo de este Clásico Mundial, respondería que fuimos la selección de los cuestionados, porque se cuestionó desde la selección del manager hasta los jugadores que debían jugar.

Como expresó el santiaguero Yoel Yanki al término del choque: “Somos un equipo, ganamos juntos y perdemos juntos”. Lamentablemente, Andrys Pérez, como tantos otros, es víctima de la necesidad de encontrar un culpable. (Edición web: Miguel Márquez Díaz)


Lea también

Fútbol: Bodo/Glimt sueña en grande

Maxdiel Fernández Padrón – El Bodø/Glimt dio un paso firme en su serie de octavos de final de la Liga de Campeones, tras imponerse con autoridad 3-0 al Sporting de Lisboa… LEER MÁS»

Bodo/Glimt sueña en grande en al Liga de Campeones de Fútbol

Recomendado para usted

Sobre el autor: George Carlos Roger Suárez

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *