Cocodrilos a un paso de la meta: un objetivo gestado desde el entrenamiento

Cocodrilos a un paso de la meta: un objetivo gestado desde el entrenamiento

Foto: Tomadas del perfil de Facebook de los Cocodrilos de Matanzas y La Banda Yumurina

Cuando inició la etapa de preparación del elenco de los Cocodrilos de Matanzas con vistas a la temporada 64 del clásico beisbolero nacional, se respiraba un ambiente distinto.

Quizás por las nuevas incorporaciones que hicieron el grado para el principal certamen del bate y la pelota o por venir con el orgullo tocado tras una temporada en la que quedaron por debajo de las expectativas de sus parciales.

El caso es que Armando Ferrer y su colectivo de entrenadores comenzaron la faena en el estadio Pablo Avelino con un único objetivo en mente: ganar el campeonato.Con el balneario de Varadero como cuartel general transcurrieron las intensas sesiones de entrenamiento vigiladas por el preparador físico Leandro Arcos.

Finalmente, se dio la voz de play ball y los saurios iniciaron la tarea como si fuera una película estructurada al milímetro por el más avesado guionista.

Día tras día y partido a partido, las victorias comenzaban a sucederse hasta el punto de que el conjunto se encaramó en la cima de la clasificación y no cedió ni un ápice en pos de mantenerla.

Como toda historia, si el calendario competitivo de la Serie Nacional no tuviera drama, a algunos nos parecería un elemento soso y carente de atractivo.

Cocodrilos a un paso de la meta: un objetivo gestado desde el entrenamiento

Primero fue la alteración del calendario tras el paso del huracán Melissa por la zona oriental del país; en el caso específico de la novena roja y amarilla, varias piezas fundamentales salieron de contrato y otras fueron afectadas por el virus que azotó a la mayoría de la población.

Los depredadores con la estirpe de los campeones supieron sobreponerse al mal momento y, con una hornada de jóvenes figuras, supieron hacer el trabajo.

Nombres propios como los jardineros Brayan Peña y Hanyelo Videt comenzaron a erigirse como una alternativa fiable para el alto mando matancero.

Ambos jóvenes, quienes habían tenido un loable desempeño en el campeonato nacional para menores de 23 años, empezaron su andadura en la competición desde el banco y saliendo de manera esporádica a correr o consumir turno de emergente.

Donde muchos vieron una dificultad tras la salida de jugadores importantes como Yurisbel Gracial o Ariel Sánchez, el profe Ferrer vio una posibilidad que las nuevas figuras demuestran su valía.

Cocodrilos de Matanzas vencen a Las Tunas en segundo desafío de la final de la 63 Serie Nacional de Béisbol de Cuba. Foto: tomada de la página de Facebook de La Banda Yumurina
Foto: tomada de la página de Facebook de La Banda Yumurina

Tanto Videt como Peña respondieron a esa confianza de su estratega, convirtiéndose en imprescindibles dentro de la alineación y levantado a más de uno en el estadio con sus formidables engarces o sus batazos para decidir partidos.

Desde el montículo el respaldo a la actuación de la ofensiva no se hizo esperar, Silvio Iturralde con nueve victorias en temporada regular, Sahiel Cruz con similares guarismos y el apagafuegos Yosney García, quien salvó nueve y ganó cinco desafíos, apuntalaron la actuación de los serpentineros.

Como si todas las complicaciones propias de un evento de tal envergadura no fueran suficientes, los saurios fueron víctimas de un robo en su club hause, situación que empañó un poco la integridad del campeonato.

Llegó la etapa de cierre y con ella una fuerte pugna por incluirse en los lugares del uno al dos del ordenamiento que general que otorgaban el privilegio de la clasificación directa a la Liga Élite.

La misión estaba clara, alcanzar el segundo cupo en disputa al precio que fuese necesario, para ello los matanceros activaron el modo depredador y vencieron a cuánto rival se interpuso en su camino.

Los cuartos de final arrancaron con buenas nuevas para la novena occidental, Yurisbel Gracial y Ariel Martínez se incorporarían al equipo de cara al cierre de la liga.

Cuatro victorias en cuatro presentaciones frente a los gallos espirituanos en la ronda de cuartos de final allanaban el camino a homologar el resultado de la temporada 2019-2020.

Cocodrilos a un paso de la meta: un objetivo gestado desde el entrenamiento

La semifinal, frente a Leones de Industriales, fue una guerra sin cuartel en la que nadie dio ni pidió tregua hasta que cayó el out 27 de ese sexto juego, que mantuvo a la afición en vilo hasta que un cuadrangular de José Amauri Noroña con los ángulos congestionados tiñó de rojo y amarillo el cielo azul que se vislumbraba sobre el Coloso del Cerro.

El pareo final quedó dispuesto para que se enfrentaran los dos mejores elencos de la fase regular, los Leñadores de Las Tunas, vigentes monarcas y quienes venían con la idea de consumar su tercera corona al hilo y la novena de la Ciudad de los puentes.

Nadie imaginaba que el envío anímico generado tras vencer a los felinos, continuaría para franquear la fortaleza de los Leñadores en tres oportunidades consecutivas y posicionarse en inmejorable situación en aras de conseguir el objetivo primario con el que arrancó la campaña.

Cuando desde la Atenas de Cuba gran parte de la afición beisbolera está presta para cantar el alirón, una pregunta sobrevuela en el aire, ¿el rey estará listo para abdicar?

En caso de lograr la gesta, esta Serie Nacional será recordada por el papel de esos héroes anónimos que no tenían los reflectores sobre ellos, pero supieron salir del banco y hacer el trabajo.

Más que un equipo de béisbol, el representativo occidental ha logrado convertirse en una familia que ya palpa con los dedos el objetivo que se gestó desde el entrenamiento.

Cocodrilos a un paso de la meta: un objetivo gestado desde el entrenamiento

Recomendado para usted

Sobre el autor: George Carlos Roger Suárez

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *