Los Cocodrilos, con una severa sequía ofensiva, no dan con la fórmula para vencer a los Leones en sus predios y volvieron a ceder, esta vez 6 carreras por 3.
Lo que parecía sencillo de completar se ha hecho harto difícil en estos días, donde los principales bateadores no hacen contacto con la bola y pierden oportunidades de impulsar.
Los lanzadores capitalinos hicieron un buen trabajo y lograron contener a hombres que han sido muy productivos desde que inició la postemporada.
Yoannis Yera tuvo dificultades durante su actuación desde el mismo inicio cuando Yasmani Tomás la sacó del terreno con las bases desiertas por el mismo centro del terreno.
En el tercero le anotaron 3 más con sólidas conexiones y saltó del box con un desempeño bastante discreto para la calidad que posee.
Al rescate vino Noervys Entenza, el apagafuegos por excelencia que trabajó 3 y un tercio, con dos ponches, le anotaron 2 carreras, una de ellas sucia.
Shaiel Cruz logró contener la ofensiva azul en el resto del partido, dejando margen para que la ofensiva acortara el marcador, lo cual sucedió en el octavo, pero solo una rayita no fue suficiente para herir al León, que se ha mostrado mucho más fiero.
Mañana los nuestros deben salir con todo para no ponerse contra la pared en una batalla que se torna reñida e interesante.
El león ruge en su selva
Tras los dos triunfos iniciales de los Cocodrilos de Matanzas en la semifinal de la Serie Nacional 64 frente a los Leones de Industriales los vaticinios auguraban un favoritismo en favor de los reptiles.
El béisbol es un deporte complejo y ningún juego suele parecerse al otro. La tropa del mentor Guillermo Carmona se repuso de los dos descalabros iniciales y logró nivelar el playoff a dos triunfos por bando.
En los dos juegos del estadio Latinoamericano, un aspecto que ha pasado factura a la nave roja es el bateo, elemento clave que los llevó a encadenar una seguidilla de seis partidos sin conocer la derrota.
La novena matancera apenas ha podido carburar en materia ofensiva en los dos pleitos en la capital: solo 10 indiscutibles en 18 entradas jugadas.
Otro aspecto a tener en cuenta es que en ambos partidos los abridores no pudieron cumplir con el trabajo pautado, lo que juega en contra de las aspiraciones de victoria.
Una vez que el primer lanzador no puede caminar, el desafío de la planificación de serpentineros a utilizar se trastoca y se debe improvisar sobre la marcha.
La defensa, que había sido un renglón fundamental en el rendimiento de los dirigidos por Armando Ferrer ha fallado en momentos claves de los encuentros.
El mentor matancero ha estado jugando como dictan los cánones: alineación que gana, alineación que no se cambia, pero vista la baja productividad de los saurios, toca hacer cambios en búsqueda de un despertar.
Si bien al Latino se fue en búsqueda de un triunfo que permitiera regresar delante en las acciones al parque Victoria de Girón, finiquitar el compromiso antes de tiempo facilitaba varias situaciones.
El equipo tendría más tiempo de descanso antes de enfrentar la final del certamen, podía dedicar más tiempo al estudio de los contrarios y, por supuesto, el terminar antes facilitaba darle descanso al cuerpo de lanzadores que tiene varias figuras jóvenes que han tenido una temporada larga.
El cuarto encuentro de la semifinal supone un punto de inflexión en el desarrollo de la postemporada, ya que los matanceros pasaron de tener una ventaja de dos desafíos a ver cómo Industriales les iguala la partida.
Una frase muy popular entre los amantes del pasatiempo nacional es que esto no se acaba hasta que se acaba. Por nómina Matanzas es el favorito en el papel, pero su más reciente desempeño hace que comiencen a asomar fantasmas del pasado.
Confiemos en que el equipo sepa corregir el rumbo y volver a la senda de la victoria, porque el León está herido mas no muerto, dos rugidos en Latino demuestran que el rey no ha muerto. (Por: George Carlos Roger Suárez )
