En un desafío de abundante ofensiva, los Cocodrilos de Matanzas fueron apaleados por los Cachorros de Holguín con marcador de 12 carreras por 4 en sus predios del estadio Calixto García.
El elenco oriental conectó la friolera de 15 indiscutibles, entre ellos un cuadrangular de Michael Gorguet, mientras los discípulos de Eduardo Cárdenas apenas pudieron ligar ocho inatrapables, entre ellos el segundo batazo de vuelta completa del campeonato del máscara Andrys Pérez.
Los Cocodrilos inauguraron el marcador en la propia primera entrada con cuatro carreras, luego de aprovechar bases por bolas consecutivas a Aníbal Medina y Hanyelo Videt, pelotazo a José Amaury Noroña, una conexión por el cuadro de Eduardo Blanco que trajo desde la antesala a Medina y un cuadrangular de Andrys Pérez con dos compañeros en circulación.
Los Cachorros le dieron vuelco al marcador en la propia conclusión del inning, con un racimo de cinco carreras que hizo saltar del montículo al abridor yumurino Sair Sánchez, con apenas un tercio de labor en el que le conectaron tres indiscutibles con una base por bolas.
En su lugar entró a trabajar el derecho Yosney García, quien apenas pudo caminar una entrada tras recibir un fuerte castigo de seis anotaciones limpias con siete inatrapables, con dos ponches, una base por bolas y un pelotazo.
Los sabuesos añadieron otra anotación en el cierre del primer tercio del partido para colocar una diferencia en el marcador de 12 carreras por 4 que los reptiles no pudieron remontar.
Además de Sair y Yosney, por Matanzas tuvieron actuación en el compromiso Royland Averoff, quien permitió una limpia en cinco y un tercio de faena, y el joven Brian Reyes Cedeño, quien lanzó por espacio de un inning y un tercio sin permitir anotaciones.
La derrota corrió a la cuenta del abridor yumurino Sair Sánchez, mientras el triunfo fue para el experimentado Rubén Rodríguez, quien suma cuatro éxitos en la Liga Élite.
Madero en mano los más destacados por el elenco occidental fueron el refuerzo Rafael Álvarez, quien ligó en el desafío de 4-3 y el noveno madero Adrián Pérez, quien se fue de 4-2.
Como se ha vuelto cotidiano para los dirigidos por el otrora antesalista matancero el pitcheo volvió a resultar el talón de Aquiles, luego de permitir 12 carreras limpias en apenas un tercio promediando cuatro por entrada.
Con un desempeño tan precario del staff de serpentineros la ofensiva se ve obligada a producir en demasía para tener un chance de poder aspirar al triunfo.
Como nota positiva la defensiva roja y amarilla no cometió errores durante el cotejo, elevando el promedio colectivo de la novena en este renglón vital para el béisbol.
Con un nuevo descalabro los saurios ven casi discipadas sus aspiraciones por clasificar a la siguiente instancia de la justa veraniega y pierden su segunda serie particular de manera consecutiva, luego de que en Holguín los derrotara en cuatro oportunidades en el Victoria de Girón y otra más en el Calixto García, llegando a cinco éxitos en un compromiso pactado a ocho juegos.
