Enclavada entre la vegetación y el paso silencioso del tiempo, La Casa de los Caracoles emerge como testimonio de fe y persistencia. Construida en la década de 1940 por Ramiro Murillo, la vivienda fue revestida con caracoles y piedras marinas como promesa cumplida a la Virgen de la Caridad del Cobre, tras superar una enfermedad que marcó su vida.
Más que una curiosidad arquitectónica, el sitio se convirtió durante años en punto de peregrinación y encuentro comunitario. Hoy, entre muros erosionados y detalles aún intactos, el lugar conserva una carga simbólica que dialoga con la memoria colectiva y la identidad espiritual de quienes lo visitan.
Allí, entre caracoles y una naturaleza que relaja, con el impulso y la bendición de los santos, comienza la Ruta de la Energía, recorrido del proyecto de desarrollo local Guamacaro´s tour :















Digan en que lugar está y cómo llegar?