Equipo de béisbol cardenense vence en inicio de pequeñas ligas 

Equipo de béisbol cardenense vence en inicio de pequeñas ligas 

El elenco de béisbol del municipio de Cárdenas de la categoría 13-14 años, quien representa a la provincia en el Campeonato Nacional de Pequeñas Ligas, derrotó a su similar de San José, representante de Mayabeque, con marcador de dos carreras por una en el primer desafío de la subserie particular.

En un duelo donde la ofensiva escaseó, los discípulos del estratega Dayán Santiago Barroso se llevaron el gato al agua tras aprovechar el descontrol de los relevistas mayabequenses y un error de su torpedero.

El público asistente al estadio Pablo Avelino, de la Ciudad Bandera, vio cómo los abridores de ambos conjuntos se batieron en un duelo a ceros que duró hasta la parte baja de la quinta entrada, cuando el abridor de los Huracanes, Sabrían Guzmán, otorgó un boleto con las bases llenas, lo que abrió las puertas del home plate a los locales.

San José igualó las acciones en la parte alta de la sexta entrada, cuando un error en tiro del receptor cardenense le abrió las puertas de la registradora para lograr la igualdad.

Un error del torpedero de los pequeños Huracanes sirvió para que los cardenenses le colocaran cifras definitivas al partido y salieran delante en una subserie pactada al mejor de tres encuentros. (Por George Carlos Roger Suárez )

Indisciplina en las gradas: cuando los adultos restan al espectáculo juvenil

El inicio de la Serie Nacional de las Ligas Pequeñas de la categoría 13-14, entre Cardenas y San José de Mayabeque, dejó una señal de alerta que no puede pasarse por alto. Desde las gradas, algunos padres optaron por el insulto y el lenguaje ofensivo como forma de expresión, creando un clima hostil que desvirtúa el verdadero sentido del deporte y afecta directamente a quienes deberían ser los principales beneficiados: los niños.

Lo ocurrido demuestra que el problema no está en el juego, sino fuera de la cancha. Las ofensas dirigidas al arbitraje y la presión constante sobre sus decisiones dañaron la imagen del evento y pusieron en entredicho valores esenciales como el respeto y la disciplina, pilares en cualquier proceso de formación deportiva.

Cuando estas conductas se repiten, el mensaje para los menores es preocupante. Los niños observan, imitan y aprenden de los adultos que los rodean. Convertir la agresión verbal en algo habitual es fomentar la indisciplina y legitimar actitudes que nada tienen que ver con la educación deportiva.

El árbitro, aun con posibles errores, cumple una función imprescindible. Atacarlo desde las gradas no solo afecta su labor, sino que rompe el equilibrio del torneo y transforma un espacio educativo en un escenario de confrontación innecesaria.

El llamado de los organizadores a la responsabilidad de padres y familiares resulta oportuno y necesario. Acompañar, apoyar y alentar no significa agredir ni faltar al respeto. El ejemplo comienza en la grada y se refleja en el terreno.

Es entendible la molestia muchas veces por los errores que se cometen en el juego, incluso por la mala gestión e implementación del reglamento deportivo, pero el deporte infantil debe ser una escuela de valores y no un reflejo de malas prácticas sociales. Cuidar ese entorno es una tarea colectiva, donde la conducta adulta pesa tanto como el resultado final de cada partido. (Por: Maxdiel Fernández Padrón)

Recomendado para usted

Periódico Girón

Sobre el autor: Colectivo de autores

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *