Academia Municipal de Boxeo Orestes Hernández
La provincia de Matanzas es cuna de grandes exponentes del deporte de los puños que han destacado tanto a nivel nacional como en la arena internacional.
Por solo citar algunos ejemplos: el campeón olímpico de Moscú 1980 y subtitular de la cita bajo los cinco aros de Montreal 1976, Andrés Aldama; el medallista mundial Diosvany Vega y, más recientemente, el campeón olímpico Andy Cruz Gómez.
Pese a la compleja situación que afronta el país, las academias y áreas de entrenamiento de la Atenas de Cuba no han detenido su accionar en pos de mantener la preparación de los atletas, de cara a eventos futuros.
El colectivo de entrenadores de la Academia Municipal de Boxeo Orestes Hernández, perteneciente al combinado deportivo número tres de la urbe yumurina, hace de cada jornada de entrenamiento una clase para la vida.
A Manuel Guillermo Izquierdo Aldama, profesor de boxeo de la instalación deportiva, la pasión por enseñar a las futuras generaciones de pugilistas le viene en la sangre, ya que es primo del monarca olímpico Andrés Aldama. Aunque no le gustan las entrevistas, aceptó interrumpir la rutina diaria de guiarlos entrenamientos para intercambiar acerca del quehacer cotidiano de los entrenadores de la Academia.
“Los niños pueden iniciarse en la práctica del boxeo a partir de los nueve años de edad, aunque nosotros recibimos a todo el que quiera iniciarse en el mundo del deporte.

“Fundamentalmente, trabajo con las categorías pequeñas 9-10, 11-12, 13 y 14, que son las edades donde se les deben inculcar a los niños los valores y los principios técnicos que componen el boxeo.
“Para poder aprender boxeo, sobre todo se debe tener mucha disciplina y constancia en los entrenamientos. Aprender a boxear no es cuestión de dos días, un pugilista requiere años para alcanzar la madurez deportiva.
“Aquí les enseñamos a los muchachos los fundamentos tanto técnicos como tácticos que componen el boxeo, de la misma manera que intentamos formarlos para la vida como hombres y mujeres de bien.
“Dentro de la plantilla contamos con dos muchachas, una de la categoría 15-16 y otra que pertenece a la escuadra juvenil de la provincia, que trabajan con nosotros buscando la mejor forma deportiva.
“Aunque con el paso de los años se ha logrado romper un poco el tabú de que las mujeres no deben practicar boxeo, porque pierden la feminidad o pueden sufrir heridas en el rostro; un sinsabor que nos queda es no tener más mujeres practicando.
“Muchas familias se nos acercan y nos comentan que a sus hijas les gusta la disciplina, pero que a ellos les da miedo por las mismas cuestiones de los prejuicios o por los impactos que puedan sufrir con los guantes.

“Al igual que las categorías pequeñas en la rama masculina, las mujeres, cuando se suben al ring, tienen su protector de cabeza y su protector bucal, lo que las protege de cualquier daño.
“Una de las cuestiones que nos llena de regocijo es que en la actualidad tres de las pugilistas que engrosan el equipo nacional femenino son de aquí, de Matanzas, muestra del trabajo que se hace en la base”.
El profe Manuel comentó que para matricular en la escuela, de cara al próximo curso escolar, el proceso de captación comienza a mediados de abril, buscando muchachos que tengan aptitudes y cualidades físicas para el deporte de los puños.
“Este año tenemos una matrícula bastante amplia, debido a que, por la situación que afronta el país, los alumnos de la Escuela de Iniciación Deportiva Luis Augusto Turcios deben trabajar en sus municipios para no perder la constancia en el entrenamiento con vista a eventos venideros.

“Volver a entrenar a jóvenes que fueron atletas de uno y hoy están en el alto rendimiento resulta gratificante, porque ves cuánto han mejorado como boxeadores y como personas”.
Pese a la complejidad del momento que afronta el país, y del que la provinciano está ajena, el profesor Aldama señaló que mantener abiertas las puertas de la Academia es el resultado del esfuerzo tanto de padres, alumnos como del colectivo técnico de la instalación.
“A veces no hemos tenido todos los implementos necesarios para poder entrenar de la mejor manera, pero con lo que tenemos y la voluntad de reinventarnos cada día buscamos sacar adelante el boxeo matancero”.
Al compás de los jabs, los ganchos y los swings, transcurren las jornadas de entrenamiento en la Academia Municipal de Boxeo Orestes Hernández, donde hombres como Manuel buscan mantener viva la estirpe del boxeo de esta tierra de campeones.

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