Lemay Oceguera y Adiel García
Una de las posibilidades que brinda irse afianzando dentro del mundo del periodismo deportivo, es que poco a poco vas conociendo atletas que resaltan por encima del resto por su nivel de calidad.
En el caso de los lanzadores, se buscan cualidades como la velocidad de los envíos, el dominio de la zona de strike, la capacidad resolutiva y la de anticipación a diferentes situaciones de juego.
La provincia de Matanzas se ha caracterizado por ser cuna de lanzadores de renombre a nivel nacional; Jorge Luis Valdés y Gaspar “el Curro” Pérez son nombres que resaltan a la hora de escribir del arte de lanzar en la Atenas de Cuba.
En la actualidad, en nuestro pasatiempo nacional, de la plantilla de los Cocodrilos destacan lanzadores como el zurdo Yoennis Yera, el veloz cerrador Armando Dueñas y el espirituano, devenido matancero, Yamichel Pérez.
En pos de continuar desarrollando la cantera de lanzadores de cara al futuro, urge trabajar con los nuevos talentos que asoman con buenas dotes para trabajar desde el montículo.
Una de las promesas con que contamos en la provincia es el derecho Adiel García, natural del municipio de Pedro Betancourt y el primer pitcher del elenco juvenil que comanda el estratega Víctor Cuba.
Adiel o “El Guajiro”, como cariñosamente le llaman sus compañeros y entrenadores, domina cinco lanzamientos, entre los que destacan el split, la curva, el slider, el cambio y la recta. Sus armas fundamentales son la recta, el split y el slider, envíos que sabe combinar muy bien, lo que lo hace un lanzador sumamente incómodo para los bateadores rivales.
Adiel es un pitcher ponchador para su categoría; además, tiene un muy buen dominio de la zona de strike y una excelente capacidad para solventar situaciones complejas de juego.
Por su nivel de responsabilidad en el desarrollo del partido de pelota, a los lanzadores se les exige que sean capaces de anteponerse a posibles jugadas de los contrarios y, a la vez, que estén calmados a la hora de trabajar.
Subirse al box lleva una alta carga de preparación desde el plano físico y emocional. Cada pitcheo es una acción calculada, estudiada y desarrollada desde los entrenamientos.
El caso de Lemay Oceguera, lanzador derecho del elenco de la categoría 13-14 años del municipio de Cárdenas, destaca por una notable velocidad y un muy buen comando sobre sus pitcheos.
Para sorpresa de muchos, Lemay no está en la Escuela de Iniciación Deportiva Luis Augusto Turcios Lima, aun cuando tiene condiciones para al menos ser tenido en cuenta para trabajar con él con vista al futuro.
En pos de contar con una cantera que dé garantías de un adecuado recambio generacional para las diferentes categorías del béisbol, conviene seguir de cerca el desarrollo de figuras como Adiel y Lemay.
En los municipios existe mucho talento con el que trabajar y que por diferentes causas no llegan a pasar por la pirámide del alto rendimiento o quedan en el camino y abandonan la práctica del deporte.
Durante varios años se ha manejado la idea de crear escuelas especializadas, donde los talentos de las distintas áreas del juego tengan la posibilidad de pulirse.
La materia prima que son los atletas está, toca a los técnicos y entrenadores moldearlos para devolver el béisbol al lugar que merece y le corresponde.
