Clarias en la Ciénaga de Zapata: ¿depredadoras o presas?

Amanecía y ya la humedad calaba mis huesos de manera insoportable hasta el punto de desistir en mi empresa. Ante la llegada casi inesperada de un grupo de aves acuáticas a mi alrededor, no tuve otra opción que resistir. Ahí tirado en el suelo, con mi cámara rozando la turba con el hedor característico del pantano, la recompensa de haber esperado tanto al fin se presentó ante mis ojos: el agua comenzaba a “hervir” de cientos de pequeñas clarias, desesperadas por tomar el oxígeno en superficie ante la asfixia por su ausencia casi total en el cenote que, justo a unos cuatro metros delante, se llenaba de aves pescadoras que se lanzaban en picada para “desayunarse” las pequeñas criaturas.

Sonreía en silencio al pensar que apenas unos diez años atrás hubiese sido todo lo contrario. Por esa fecha las tallas de estas bestias eran descomunales y no existía un animalito en el pantano que no corriera el riesgo de ser devorado de solo acercarse a cualquier espejo de agua. Unos dicen que fue un error humano, otros aluden a un accidente natural, lo cierto es que durante muchos años la llegada de la Claria a las áreas protegidas de la Ciénaga de Zapata constituyó una gran preocupación para todos los pobladores de esta hermosa geografía de la Isla de Cuba.

Ante la incredulidad de no pocos, un día una persona muy sabia a quien respeto mucho lo pronosticó: “es cierto que esta especie está haciendo mucho daño a los ecosistemas dulceacuícolas, pero más temprano que tarde toda esa fragilidad que se aprecia ante la llegada de un agente extraño se revertirá, las especies nativas se adaptarán, resistirán y poco a poco se restaurará el equilibrio”.

Hoy estamos viendo esa transición, ya se aprecian cambios en el ecosistema. Con profunda alegría hace unos pocos días he visto especies nativas conviviendo con el temido depredador. Pormúltiplescausas como la competencia intra e interespecífica, el grado de consanguineidad y el fuerte golpe que el cenaguero le está dando, con capturas significativas, ya las tallas promedio de esta especie son bien pequeñas hasta el punto de constituir el alimento por excelencia de otros peces y cuanta ave acuática pasa por las lagunas, esteros y canales de la Reserva de Biosfera. Un rol importante lo ha tenido la familia cenaguera pues a consecuencia de la escasez de alimentosla Claria ha venido a constituir fuente fundamental de ingresos para no pocas familias, que la capturan con fines comerciales, otras devenidas consumidoras agradecen ante la actual crisis el accidente o lo que fuere que hizo que el más temible depredador acuático y exótico se convirtiera en el sustento del ecosistema.

(Por: Lic.Yoandy Bonachea Luis)

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