La tenimesista matancera Rosalba Aguiar, integrante de la selección nacional, mantiene una intensa preparación con la mira puesta en los próximos compromisos internacionales del calendario competitivo.
La atleta, representante de la provincia de Matanzas, asegura que la disciplina exige constancia, rigor en los entrenamientos y una sólida preparación física y mental para enfrentar los retos del alto rendimiento.
Entre los compromisos más cercanos aparece el evento clasificatorio centroamericano, del Caribe y del Caribe múltiple, previsto del 5 al 8 de abril en República Dominicana. La competencia será decisiva, pues otorgará boletos para el siguiente torneo regional, una meta que el colectivo cubano asume con seriedad tras varias semanas de trabajo intensivo.
Rosalba explicó que el equipo se prepara con entrenamientos exigentes en busca de mejorar la velocidad de reacción, la precisión en los golpes y la estrategia durante los partidos. El objetivo inmediato es alcanzar resultados que permitan mantener a Cuba en posiciones destacadas dentro del tenis de mesa regional.
Tras ese primer compromiso, el calendario incluye el Campeonato Centroamericano y del Caribe, también en suelo dominicano, certamen clave para aspirar a la clasificación hacia los Juegos Panamericanos de Lima, previstos para octubre en la capital peruana. En ambos torneos, la delegación cubana buscará medallas y la presencia en las principales citas del continente.
La preparación, sin embargo, no ha estado exenta de dificultades. Las limitaciones con el servicio eléctrico en el país afectan el entrenamiento, especialmente porque el tenis de mesa requiere iluminación constante al practicarse en locales cerrados donde no existe luz natural suficiente para seguir la trayectoria de la pelota.
Ante esta situación, atletas y entrenadores han ajustado horarios y reorganizado las sesiones para aprovechar al máximo el tiempo disponible en la mesa.
Pese a los obstáculos, Rosalba reafirma el compromiso del colectivo con el deporte y con el país. La jugadora agradeció el respaldo de la provincia de Matanzas, del equipo técnico, la triada médica, la familia y los aficionados que siguen de cerca cada resultado. Con ese apoyo, afirma, el propósito es claro: competir con entrega y buscar resultados que mantengan en alto el nombre del tenis de mesa cubano.
