Hay algo muy especial en esta edición del Mundial que atrae la atención de millones de aficionados y es la despedida, en este tipo de certamen, de tres jugadores que marcaron una época de oro en el fútbol.
Muchos crecieron viéndolos hacer historia, inventándose jugadas extraordinarias, enfrentando lesiones y sobre todo, siendo ejemplo fuera de la cancha para niños y jóvenes.
Cristiano Ronaldo, Lionel Messi y Neymar Jr son los protagonistas de la generación más influyente del fútbol actual, quienes ejecutarán el último baile en estas lides, mientras sus fanáticos los observarán con nostalgia.

El último baile de las leyendas
A partir del 11 de junio, numerosos aficionados de distintas selecciones cambiarán de camiseta para hacerle honor a estos tres hombres que, a lo largo de sus fructíferas carreras, acumularon éxitos y también buenas actitudes extra deportivas, algo que distingue a esta generación.
Su trato con los aficionados, la empatía y solidaridad con los niños, alejados de vicios y escándalos personales, supieron llegar a muchos que, hasta en la rivalidad, reconocían los valores de cada uno.
Messi cumplirá 39 años y llega con 26 partidos y 13 goles en Copas del Mundo, cifras que intentará superar a partir del 16 de junio en el debut de Argentina ante Argelia en Kansas.
Esta vez el incentivo es mayor, pues el elenco suramericano buscará retener el trofeo obtenido en Qatar 2022, donde de manera individual ganó el Balón de Oro.
Por su parte, en declaraciones recientes Cristiano Ronaldo confirmó su despedida mundialista y a sus 41 años sigue siendo el máximo goleador histórico.
Aunque no ha podido alzar la Copa con la camiseta de su país natal, es el único futbolista que ha marcado en cinco Mundiales distintos, con ocho goles en 22 partidos, todos anotados en fase de grupos.
Antes de anunciar los convocados pocos eran los que contaban con que se mencionara al brasileño y cuando Carlo Ancelotti pronunció su nombre no solo lloraron él y sus allegados, sino miles y miles de aficionados dentro y fuera de su país.
Muchos se reunieron en las inmediaciones de su vivienda, otros en sitios comunes como terrenos de juego y plazas para, con pantallas gigantes, esperar el anuncio.
La algarabía de la celebración fue casi como si Brasil hubiese marcado el gol definitivo para alzarse como campeones.
Neymar llega a su cuarta Copa del Mundo como el máximo goleador histórico de la Canarinha. Acumula ocho goles en 13 partidos mundialistas, sin embargo, el fantasma de las lesiones no lo deja en paz y un nuevo contratiempo muscular lo pone en duda para los primeros partidos del torneo. Según informes publicados estaría fuera alrededor de 2 semanas.
Tres historias diferentes, tres objetivos distintos, pero en un mismo latido: el amor por el fútbol.
