El joven lanzador matancero Sahiel Cruz, quien cuenta con experiencia en dos Series Nacionales y una Liga Élite con los saurios, se prepara por estos días, junto al resto de los jugadores de la preselección yumurina, en las instalaciones de la Universidad de Matanzas.
Ante la ausencia de jugadores con un mayor recorrido en nuestras contiendas nacionales, Sahiel, junto a otro grupo de jóvenes y talentosos lanzadores como Silvio Iturralde, Yosney García, Royland Averoff, debió asumir la responsabilidad de convertirse en una figura más importante dentro del staff matancero.
La banda del plateado, como le apodó su entrenador Jonder Martínez, condujo a los occidentales a la consecución del título doméstico en la contienda 64 de las bolas y los strikes.
Al término de la primera sesión de entrenamiento de la cuarta semana de la preselección yumurina, de la que emergerá el equipo que representará a la provincia, el joven atleta aceptó con gusto el diálogo con la prensa.
—¿En qué función te sientes más cómodo como lanzador?
—Creo que en la función de abridor se realiza una preparación distinta a la de relevo y, en el plano personal, el abridor es más cómodo, ya que tiene cuatro o cinco días de descanso, a diferencia del relevo, que es constante y entonces sufre un poquito más.
—A pesar de haber tenido resultados, no fuiste considerado para la preselección del equipo Cuba sub-23 ¿Cómo tomaste esa decisión?
—Como todo atleta joven que está empezando, es la segunda vez que me dejan fuera de un equipo Cuba; anteriormente había quedado fuera en la etapa de los juveniles.
“Esta vez lo afronté mejor. Me preparé psicológicamente y sigo dando lo mejor de mí; al final los resultados están ahí y el día de mañana ya la dirección de los equipos cubanos sabrá lo que hacen.»
—En la Liga Élite, quizás, les pasó factura a ustedes, los muchachos más jóvenes, el tema del cansancio. Háblanos de cómo viviste esa etapa de la Liga Élite en la que los resultados quizás no fueron los que se esperaban.
—Sí, la Liga Élite fue un poco intensa. Veníamos arrastrando la Serie Nacional, que fue bastante larga, el viaje a México, el entrenamiento que fue también corto pero intenso, porque al final teníamos la Liga Élite, que fue ahí mismo. Prácticamente no tuvimos ni 15 días de entrenamiento y como quiera que sea, los brazos jóvenes sentimos ese cansancio.
“Con los otros colegas del staff de pitcheo hablábamos y buscábamos alternativas, pero en la segunda o tercera salida en la Liga Élite ya el cansancio empezó a pasar factura, a pesar del buen entrenamiento y de toda la preparación.”
—No pudiste estar las dos primeras semanas en la preparación con el equipo, te incorporaste a partir de la tercera, ¿A qué se debió esta ausencia y cómo has encarado el entrenamiento?
—Cuando se acabó la Liga Élite, empecé en el gimnasio y como en la segunda o tercera semana, cogí una virosis que me inflamó los intestinos, estuve hasta hace 10 días encamado, sin poder hacer ningún ejercicio.
“He ido empezando poco a poco, pero ya estoy en bastante buena forma física.”
— ¿Cómo encaras este nuevo reto, ya sabiendo que te van a exigir más como lanzador y que el público estará pendiente de tus actuaciones?
— Este es el tercer año y estoy más preparado física y mentalmente sobre todo. Mi mente sabe que tengo que dar el 120 % por el equipo.
“Este año ya puedo asumir más responsabilidad, sea como abridor o de relevo, la función que me toque, para darle el máximo a los Cocodrilos.”
—La familia juega un papel fundamental en el resultado de ustedes, los atletas. ¿Qué papel juega la familia de Sahiel Cruz en sus resultados como pelotero?
—Mi familia es mi todo. Gracias a mi papá y mi mamá, desde que tengo cuatro años fueron los que me inculcaron el amor por este bonito deporte y si no hubiera sido por ellos, desde el primer momento que me dejaron fuera del equipo Cuba en los juveniles, no estuviera jugando pelota.
“Ellos lloraron y sufrieron conmigo todo ese momento difícil en mi carrera, los dos juegan una parte importante, porque mi mamá es la que me lava los trajes, y mi papá es el que me deja en los estadios, junto con mi mamá.
“Creo que la poquita historia que tengo en el béisbol se la debo a ellos, a su constancia, a su dedicación y a su esfuerzo por verme cumplir mi sueño.”
— ¿Qué le dirías al Sahiel Cruz que se inició un día en la práctica del béisbol?
— Le diría que sí, que al final todos los sueños sí se cumplen. Cuando era niño soñaba con estar aquí, en el equipo Matanzas, y con el paso del tiempo y la constancia, ese sueño se dio.

