La etapa semifinal de la pelota cubana cierra sus cortinas y da paso a la gran final entre los dos conjuntos, que para muchos eran los grandes favoritos para llegar a esta instancia, Leñadores de Las Tunas y Cocodrilos de Matanzas.
Ambos conjuntos llegan al cierre del campeonato doméstico tras finiquitar sus respectivos duelos de semifinal con idéntico balance de cuatro triunfos y dos derrotas.
Tanto Leñadores como Cocodrilos fueron los mejores equipos de la fase regular, anclando primero y segundo lugar respectivamente y certificando su avance directo a la Liga Élite del Béisbol.
La rivalidad entre ambos conjuntos ha crecido muchísimo en los últimos años, enfrentándose varias veces en etapas conclusivas del principal certamen beisbolero del país.
Se han medido en cuatro ocasiones, tres de ellas en semifinales y una en la final. El pareo entre ambos favorece a los occidentales, con saldo de 13 victorias frente a ocho descalabros.
La tropa roja y amarilla viene con el amargo sabor de boca de haber sido derrotados por los dirigidos por Abeisy Pantoja en la semifinal de la Serie 62, donde a la postre los tuneros terminaron coronándose.

La final de la Serie Nacional tiene varias particularidades, entre las que destacan que el pitcheo será libre, la final se desarrollará en terreno neutral, a diferencia de ediciones precedentes donde se jugaba en dos sedes de manera tradicional.
Los cuerpos de lanzadores de las dos novenas tienen hombres de mucha experiencia y adaptados a pichar en esta etapa, donde la presión es mayor y cada lance puede significar una diferencia en pos del triunfo.
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Otro acápite en el que marchan bastante igualados son las líneas centrales. En la receptoría, mientras Matanzas tiene a Andrys Pérez, los tuneros tienen al veterano Yosvani Alarcón.
El resto del infield de los actuales campeones nacionales se completa con Yudier Rondón en la intermedia, Luis Pérez en las paradas cortas y en el jardín central el pimentoso Yunieski Larduet.
Los saurios por su parte tienen en la llave del cuadro a Aníbal Medina y Juan Miguel Martínez y para completar una batería central de lujo cuentan con su capitán Eduardo Blanco, pelotero que se transforma en las instancias finales.
Aunque el pitcheo es un arma bastante eficaz y confiable en las estrategias de juegos que desarrollan las dos direcciones, no se descarta que la ofensiva pueda ser un parámetro que haga decantar la balanza en favor de alguno de los dos.
Los yumurinos tienen como ventaja que cuentan con el pelotero que mejor batea entre las instancias de cuartos de final y semifinal, Las Tunas, por otro lado, cuenta con la experticia de haber alcanzado y ganado dos finales de manera consecutiva.
Más que una final de Serie Nacional, el enfrentamiento entre Leñadores y Cocodrilos es un reto a la historia, los de la zona oriental por lograr su tercer título al hilo, los del occidente por volver a planos estelares.
El enfrentamiento que a partir de este miércoles acogerá el mítico estadio Latinoamericano, a priori, se visualiza como una guerra sin cuartel en la que nadie dará ni pedirá tregua.
