En Matanzas, VIH no es sinónimo de muerte

En el policlínico Carlos Verdugo funciona la consulta de ITS-VIH/Sida

En el policlínico Carlos Verdugo funciona la consulta de ITS-VIH/Sida

Hace 10 años, durante un chequeo médico de rutina, a César Moreno De La Cruz le diagnosticaron el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH). Entonces se enfrentaba a una enfermedad que a muchos les causaba escalofríos y a los estigmas sociales que venían aparejados con ser un paciente seropositivo.

“Primero vino la negación, la aceptación, el arrepentimiento y todos los estados de ánimo que surgen cuando te enteras del contagio. En ese momento no existían las opciones que hay ahora. Sí estaban los médicos y las enfermeras, pero no es lo mismo conversar con ellos que con alguien con una experiencia de vida similar”, comenta. 

Quizá por ello, cuando hace algunos meses le propusieron asumir la coordinación de la Red Cub+, un grupo preventivo de ayuda mutua a quienes conviven con el virus, aceptó.

César Moreno De La Cruz es coordinador de la Red Cub+.

“Muchos no tienen suficiente conocimiento para enfrentar su enfermedad. Nuestro papel es ayudarlos y evitar así una vida desordenada, que asistan a la consulta, tomen sus medicamentos, y de esta forma intentar que su carga viral esté indetectable e impedir que sus parejas se infecten”.

Red Cub+ es tan solo una de las alternativas de apoyo existentes en la provincia dirigidas a los portadores del virus. Es una iniciativa que se suma a una amplia estrategia para garantizar la prevención, la calidad de vida de los pacientes, disminuir los índices de contagio y, por consiguiente, minimizar este problema de salud.

UNA MIRADA DIFERENTE AL VIH

Según datos aportados en entrevista para la página del PNUD por el doctor Manuel Romero Placeres, jefe del Programa Nacional de VIH en Cuba, se diagnostican alrededor de 1 500 casos anualmente y existe una prevalencia de 0,4 % (cuatro por cada mil habitantes). Dichas cifras confirman la obtención de resultados, si bien todavía resta mucho por hacer para la erradicación. 

Alcanzar los indicadores propuestos a nivel internacional, para que en el 2030 el VIH/Síndrome de la Inmunodeficiencia Adquirida (SIDA) deje de ser un problema de salud en el país, es uno de los desafíos del Programa Nacional de Control y Prevención de esta pandemia.

En tal sentido trabaja también el Centro Comunitario de Prevención de las ITS (infecciones de transmisión sexual), ubicado en Pueblo Nuevo, desde tres líneas: la vigilancia epidemiológica, la consulta educativa y la atención médica. Sus trabajadores asumen de conjunto, entre otras funciones, la de brindar una asistencia integral a quienes conviven con VIH en Matanzas, por lo que desde hace varios años laboran en el perfeccionamiento de sus servicios.

La consejería anónima y confidencial, la Línea Ayuda, la consulta de la Profilaxis pre Exposición (PrEP) para poblaciones claves y la Profilaxis pos Exposición (PEP) son algunos de los servicios brindados por el Centro. Asimismo, tiene redes de apoyo destinadas a las personas que conviven con VIH, a los hombres que tienen sexo con otros hombres (HCH), entre otras.

Así, en la estrategia de enfrentamiento a esta pandemia en el territorio, se integran servicios de prevención, diagnóstico, atención, seguimiento y apoyo; en los que se combina la labor del personal de salud y de los promotores. En esta tarea, además de brindar asistencia médica, es indispensable lidiar con malos hábitos, costumbres, e incomprensiones. 

Para Pablo Omar Milián Valle, especialista del Programa Provincial de ITS-VIH Sida, “hoy vivir con VIH no significa muerte. Está demostrado que quienes son adherentes y toman su medicamento pueden vivir toda la vida sin ningún tipo de problemas; en correspondencia, Cuba garantiza tratamientos de primer mundo, gratuitos y sin efectos colaterales”, explica.

Apunta que desde hace algún tiempo uno de los inconvenientes enfrentados es el déficit de condones en las farmacias, método efectivo en la prevención de este virus y de las ITS.

“La venta se ha visto afectada, en primer lugar, por el desabastecimiento provocado por la covid-19 que impidió las compras. Hoy llegan a través de donaciones mediante el Fondo Global para el trabajo con grupos claves, siempre con un enfoque preventivo, con el propósito de que estas personas incluyan el condón en su vida sexual. Sabemos que es insuficiente tanto para ellos como para el resto de los matanceros”, argumenta Milián Valle.

VIH NO ES IGUAL A MUERTE

Varios pacientes esperan fuera de la consulta de ITS-VIH/Sida del Policlínico Carlos Verdugo, un centro de referencia en el que se halla enclavado el servicio diferenciado para atención a poblaciones claves: HCH, las personas trans y quienes practican el sexo transaccional. Estos grupos son denominados así por ser los que más cantidad de casos suman a la epidemia, por lo tanto, es hacia donde se dirige con mayor fuerza el trabajo preventivo.

Allí encontramos al doctor Sadiel Prieto Rodríguez, coordinador de asistencia médica para el VIH y PreP en Matanzas. El joven explica que este servicio se encarga, mediante la dispensarización de la población de cada uno de los consultorios médicos de la familia, de identificar a quienes puedan tener un riesgo sustancial de adquirir el VIH/Sida.

Sadiel Prieto Rodríguez, coordinador de asistencia médica para el VIH y PreP (Profilaxis pre Exposición) en Matanzas, junto a una de las enfermeras de la consulta.

“El equipo está compuesto por una doctora, una psicóloga, una enfermera, encargadas de ofrecerles consejería, lubricantes y condones. Aquí se hace el testeo sobre ITS (prueba rápida de VIH, que en estos momentos no siempre está disponible, también para sífilis, hepatitis tipos C y B). Si alguno de estos exámenes da positivo se derivan al servicio correspondiente.

“Este espacio nos posibilita captar a las poblaciones, hacer exámenes con una respuesta inmediata diagnóstica para que puedan recibir el tratamiento lo más rápido posible. Es, además, una consulta base donde la persona puede encontrar un sitio amigable, ayuda psicológica y consejería. Salen de aquí con información, aprenden sobre ITS, adoptan otra visión sobre el VIH/Sida, aun cuando no estén diagnosticados, y conocen los métodos de prevención que pueden utilizar”, agrega Prieto Rodríguez.

“Para quienes conviven con VIH, está demostrado que ser adherente a la terapia les da calidad de vida y los puede ayudar a permanecer indetectables, es decir, frenar la replicación del virus. Los indetectables no son transmisores, por lo tanto, la adherencia tiene un doble impacto sobre la persona que ya vive con VIH y a nivel comunitario”.

El equipo está compuesto por una doctora, una psicóloga, una enfermera, encargadas de brindar consejería y ofrecer lubricantes y condones.

La provincia fue pionera en acoger novedosos servicios preventivos, destinados en su mayoría a las poblaciones claves. Tal es el caso de la PreP, que no es más que lograr hacer una profilaxis antes de exponerse al virus. Este procedimiento es una intervención médica que proporciona alto nivel de protección frente al VIH. Como eje fundamental, ofrece tratamiento con medicamentos antirretrovirales a adultos seronegativos con alto riesgo de adquirir la infección, para evitar el contagio cuando el uso del condón es inconsistente.

En la actualidad está abierta para poblaciones claves y pueden acudir también las parejas serodiscordantes (uno es positivo y el otro negativo) y mujeres embarazadas cuyo esposo es positivo.

De igual manera, funciona en el cuerpo de guardia del policlínico Verdugo el servicio de PeP, empleado ante la exposición a una relación sexual desprotegida a riesgo de adquirir el VIH. “Existe un plazo de 72 horas para actuar, pasado este tiempo ya no es posible hacer la intervención”, añade Prieto Rodríguez.


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“Si se tiene esta sospecha pueden acercarse al cuerpo de guardia del policlínico Carlos Verdugo, el médico lo recibe, descarta que no exista una infección anterior y le da la Profilaxis pos Exposición, que consiste en una tableta diaria por 30 días. Pasado este tiempo, se le da el seguimiento con la doctora del servicio diferenciado porque, además, se le hace un testeo de las otras ITS y se comprueba al mes que no se haya contagiado”, explica. 

Como bien reconoce César Moreno De La Cruz, hoy vivir con VIH no es un problema en Cuba. “Si bien no queremos que aumenten las cifras de contagio y trabajamos por ello, en la actualidad podemos decir que es como tener una diabetes, una hipertensión o cualquier otra enfermedad crónica, que puede controlarse con tratamiento y, si se logra que la carga viral permanezca indetectable, se evita la transmisión”.

Innegables son los resultados del país en este sentido. Entre ellos, haber eliminado desde el 2015 la transmisión de madre a hijo del VIH y la sífilis, y que la mayor parte de las personas que viven con el VIH no mueren de sida. Mantener estos indicadores se traduce en la voluntad existente para que esta pandemia mundial no sea, al menos en Cuba, sinónimo de muerte.  

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Sobre el autor: Jessica Acevedo Alfonso

1 Comment

  1. Esta muy bien dicho todo eso pero si no se compran recursos y con esto hablo de condones algo q en estos años se dificulta adquirirlos por la población lo que trae consigo a la desproteccion a la hora de tener relaciones sexuales y por innumerables que sean las acciones d promoción de salud q se hagan no vamos a evitar que este virus se siga propagando en la población cubana. Pues ambas cosas van d la mano recursos y educación preventiva a todos.

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