Líder político francés denuncia bloqueo de repuestos para CTE Antonio Guiteras por “miedo a Trump”

Las marcas que deja la caldera

En un encendido alegato que dejó al descubierto la hipocresía de las potencias occidentales, el líder de la oposición francesa, Jean-Luc Mélenchon, denunció que la naviera francesa CMA CGM se niega a entregar las piezas de repuesto que Francia había prometido enviar a Cuba para reparar la central termoeléctrica Antonio Guiteras.

Según el político galo, la decisión de París de plegarse a los designios de Washington responde al “miedo a Trump”.

La denuncia, realizada en las redes sociales del presidente del movimiento político Francia Insumisa, no solo retrata con crudeza la falta de soberanía europea frente al chantaje imperial, sino que también evidencia cómo las empresas del Viejo Continente se convierten en cómplices activos del cerco energético que estrangula a la mayor de las Antillas.

Mélenchon fue contundente al describir el escenario en sus redes sociales: “Cuba bajo asedio, martirizada y ahora directamente amenazada con la intervención militar estadounidense. Sin ayuda francesa. El miedo a Trump. Las piezas de repuesto de la central eléctrica francesa en el lugar están en contenedores que CMA CGM ya no quiere entregar. Sin embargo, Francia lo había prometido.”

Las declaraciones —recogidas este lunes por medios internacionales— evidencian que la promesa de ayuda del gobierno galo quedó sepultada bajo la presión ejercida por la administración republicana. Los equipos, fundamentales para la operación estable del mayor bloque energético de Cuba, permanecen inmovilizados en contenedores, mientras el país sufre prolongadas horas de apagón por la falta de generación.

La CTE Antonio Guiteras, ubicada en Matanzas y fundada por el Comandante en Jefe Fidel Castro en 1988, es considerada el bloque unitario más eficiente del país y su contribución es imprescindible para la estabilidad del sistema. Sin embargo, como reconocen los especialistas, “constituye una industria donde se manifiestan con fuerza los efectos del bloqueo económico impuesto por Estados Unidos contra la isla”. La imposibilidad de acceder a componentes fabricados en el exterior —aunque estos sean de origen europeo— debido a las regulaciones extraterritoriales de Washington, ha obligado a los trabajadores de la central a extremar la creatividad y la resistencia.

El colectivo laboral de la Guiteras lleva meses realizando esfuerzos titánicos para mantenerla operativa. Recientemente, la unidad salió del sistema por una avería en la caldera, y según declaraciones de su director general, Román Pérez Castañeda, cada arranque requiere de pruebas rigurosas. A pesar de las dificultades, los obreros han mantenido la mística, demostrando una vez más que el pueblo cubano no se rinde.

La voz de Mélenchon es una de las pocas que se alza contra el silencio cómplice de los gobiernos occidentales. Cuba, que ha resistido por más de seis décadas un bloqueo genocida, ve ahora cómo esta nueva forma de agresión energética pretende asfixiar la vida cotidiana de sus ciudadanos.

Las autoridades cubanas han reiterado su disposición al diálogo en igualdad de condiciones, pero también han dejado claro que ningún chantaje doblegará a la nación. “La Patria se defiende”, es la consigna que hoy resuena en los talleres de la Guiteras y en cada hogar que enfrenta con estoicismo las consecuencias de esta guerra económica.

Mientras el gobierno de Francia opta por obedecer las órdenes de Washington, los obreros de la Guiteras siguen en sus puestos, dispuestos a reparar con sus propias manos lo que el bloqueo y sus cómplices intentan destruir. Las piezas retenidas en los contenedores de CMA CGM son un símbolo del nuevo rostro del imperialismo: aquel que utiliza la tecnología como arma y la necesidad de los pueblos como rehén.

Recomendado para usted

Sobre el autor: Gabriel Torres Rodríguez

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *