
Fuerzas especializadas de la Unidad Empresarial de Base Electromecánica de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Matanzas, laboran sin descanso para sustituir en el menor tiempo posible el equipo número 8 que abastece de agua a la zona baja de la urbe yumurina.
En los últimos tiempos los habitantes de esta parte de la ciudad sufren de un prolongado déficit en el suministro del vital líquido.
Estas acciones transcurren en UEB Matanzas Oeste, donde se ubica el centro de recepción que se alimenta de varios sistemas de pozos para su posterior redistribución a diversas áreas de la ciudad.



Con casi dos décadas en explotación, la bomba número 8 presentaba serios problemas en su funcionamiento, por lo que fue preciso su sustitución por uno de los modernos equipos que recientemente recibiera la empresa.
La labor, según advierten los trabajadores, resulta engorrosa por las dimensiones de los complementos a manipular.
Para el montaje de este nuevo sistema de bombeo se debió transformar parte de la infraestructura y luego realizar adaptaciones a la base que sostendrá el potente motor.
Ignacio Ramón Tremols, Director de la UEB Electromecánica, supervisa la obra y expresa que se trabaja arduamente para conectarlo al sistema lo antes posible. Por la potencia y carga espera que aumente el volumen de agua que llegue a los habitantes de esta parte de la cabecera provincial.
A pesar de su juventud, Jiuver Acosta Requejo, domina cada actividad a ejecutar. Para él, maniobrar con esos pesados equipos no representa un gran problema, aunque en las noches se resienta de algunos dolores por el esfuerzo realizado.
Como jefe de brigada permanece en el centro de la acción, al tanto de todas las tareas necesarias, sin importar muchas veces la hora en que regresa a su hogar.
Para él, lo más importante siempre será que el agua llegue a la población, y aunque su trabajo transcurre muchas veces desde el anonimato, está consciente de que esa es su razón de ser.
Si bien Jiuver no rebasa los 30 años de edad, algunos de los operarios que dirige derrochan veteranía, si se toma en cuenta que dos de los más experimentados del taller de maquinado son septuagenarios.


Pero basta con llegarse hasta este recinto, en horas avanzada de la noche, para observar la energía de Roberto Ramírez y José Linares, de 76 y 82 años, respectivamente. Estos torneros no muestran signos de achaque, aunque sí sus movimientos son más lentos y parsimoniosos. Y no puede ser de otra forma, porque de su precisión en las medidas resultará el funcionamiento posterior del equipo.
En estos momentos trabajan en las bridas de descarga del motor, a la vez que rectifican otros aditamentos.


Desde el lunes se percibe el ajetreo, y con el paso de los días y las horas de esfuerzo continuo se aproximan al momento culminante: la instalación definitiva de la nueva bomba que llevará el alivio necesario a muchos hogares.
A pocos metros de la sala de despacho donde transcurre esta actividad, otro grupo de trabajadores pertenecientes a la Mypime Amanecer, especializada en obras de ingeniería hidráulica, cavan un pozo de grandes proporciones.


La meta es localizar una conductora que se encuentra a seis metros de profundidad. El trabajo también resulta extenuante en la búsqueda de la gran tubería.
Una vez ubicada colocarán un registro pitométrico que permitirá el control en tiempo real de la presión y caudal de circulación. De esta forma obtendrán una información precisa de las pérdidas en el bombeo para su pronta solución.
Estas operaciones, explican directivos de la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Matanzas, se extenderán a las principales conductoras del territorio.