Con apenas días de ensayo, niños y adolescentes de la Academia «La Rumba soy yo» demostraron que el legado de la rumba matancera está en buenas manos. Acompañados por Los Muñequitos de Matanzas, los jóvenes artistas exhibieron disciplina, precisión en los pasos y diestro manejo de los instrumentos de percusión.

La presentación en el Parque de la Libertad forma parte de la jornada cultural Fidelísimo que se extenderá hasta el 14 de agosto y que celebra el centenario del Comandante en Jefe, el Día Internacional de la Juventud y el 25 aniversario del Proyecto Sociocultural Maravillas de la Infancia-Cultivador de Sueños.

Una vez más, «la fábrica de hacer amigos» tejió lazos entre generaciones, confirmando que el relevo de los rumberos matanceros está garantizado.

