Anilda, leyenda viva de los CDR

Cuando llegamos a su casa, Anilda estaba en plena faena: contaba la cotización de un CDR de la zona. Se daban los toques finales al nuevo cartel de su CDR, porque la noche del 27, vísperas del 28, se daría un buen rumbón frente a su casa. A sus 80 años, sigue al frente de la zona 87, en el Consejo Popular Peñas Altas, de Matanzas.

Anilda Ruiz Pérez tenía 14 años cuando sonaron los primeros petardos en La Habana y se crearon los CDR. Se incorporó inmediatamente. En su barrio de Sagua la Grande la propusieron como presidenta de su CDR. Al cabo de los seis o siete meses ya era coordinadora de esa zona. Han pasado 66 años.

En vísperas del 28 de septiembre, aniversario de la organización, Anilda recibió en su casa la visita de Gerardo Hernández Nordelo, Coordinador Nacional de los CDR. El encuentro fue un reconocimiento a su condición de fundadora y a su trayectoria como coordinadora durante décadas.

DE SAGUA A MATANZAS

En Sagua la Grande fue coordinadora de la zona 58 hasta 1980, cuando se mudó para Matanzas. Allí ocupó el cargo de organizadora de su CDR y de su zona, después pasó a coordinadora, y al mudarse para su casa actual comenzó como organizadora de la zona 87.

Anilda se siente orgullosa de la zona que dirige. Por eso sigue al frente: «La estoy dirigiendo hasta que me quiten», dice, «porque en mi zona todos los cederistas responden a las tareas».

Ha participado en los congresos del quinto al noveno. Vio a Fidel en numerosas ocasiones. En la Tarea 70, Fidel le entregó personalmente los diplomas por su trabajo.

LA TRINCHERA DEL BARRIO

Para Anilda, la esencia de los CDR no ha cambiado: «Los CDR se crearon para defender la revolución y eso se mantiene igualito. Los CDR defienden la revolución desde el barrio». Reconoce que los tiempos han cambiado, pero insiste en que la misión fundacional permanece intacta. «Claro que hacen falta. Lo primero con lo que quieren acabar los americanos es con los CDR, porque esa es la trinchera que defiende a la revolución en el barrio».

Cuando la fábrica de cloro Sosa en Sagua se encontraba en la recta final de limpieza, casi todos los hombres estaban movilizados. Anilda organizó a las mujeres: «A las 8:05 a.m. yo tenía la calle mía llena, completa, completa y casi todas mujeres con niños, como yo. Me llevaba los dos míos chiquitos para barrer y limpiar. Durante 10 o 15 días estuvimos haciendo eso. Cuando usted daba un grito, salía todo el mundo a realizar las tareas».

Hoy reconoce que es más difícil. «Los tiempos han cambiado. No es que la gente no sienta por la revolución, sino es que la vida es más compleja y están los apagones, están todas las situaciones que todo el mundo sabemos». En su zona, los niños pidieron que el plan de la calle para ellos fuera en la noche para que vinieran las tías, los abuelos, todo el mundo, y allí se hacen juegos participativos. «Se me llena la calle completa, y todos los niños estamos hasta las nueve o las diez».

LA CANASTILLA DEL DÍA 28

La zona 87 tiene una tradición: llevar una canastilla el día 28 a la primera niña que nace. La ropa que han logrado recoger es para niña, así que la canastilla está preparada para ella. Después del acto y de la entrega del premio del barrio en el hospital, Anilda y sus vecinos partirán hacia maternidad con la canastilla.

En su zona se celebra el Día de los Niños, el cumpleaños de Fidel, el Día de la Federación, el 4 de abril se celebra el Día de los Pioneros y la UJC, y en abril también se rinde homenaje a los combatientes de Girón. Se recogen donaciones para los damnificados de los ciclones que han azotado a Oriente y a Pinar del Río. Se dona sangre». Tenemos donaciones todos los años para la canastilla. Ahí tenemos la caja entera».

LOS JÓVENES Y EL FUTURO

Anilda rechaza la idea de que la juventud esté perdida». No podemos decir que la juventud está hundida. Los jóvenes de estos tiempos no son los jóvenes de los tiempos de nosotros. Todo ha ido evolucionando. Hoy tenemos como ejemplo a Elián».

Reconoce que los jóvenes viven una etapa muy difícil, pero insiste en que hay que trabajar con ellos, convencerlos, hacer comparaciones con la etapa del capitalismo que ella vivió». Si todo el mundo pone un granito de arena, esto cambia».

EL SECRETO

Anilda atribuye el mérito a la comunidad: «El trabajo de mi zona no es solo mío. Es de la unidad que tenemos. Siempre hemos estado muy unidos. Todo el mundo puede tener un criterio diferente al mío, pero al final logramos que sea un criterio mejor».

LEYENDA VIVA

Yamilka Fernández, delegada de la circunscripción, lo resume: «Es una leyenda viva en la historia de los CDR». Y destaca que Anilda ha dirigido hombres durante toda su trayectoria, en un mundo donde los presidentes de CDR han sido mayoritariamente hombres». Con un respeto, con una moral, con ejemplo», dice, ha logrado que en la zona 87″, aún mantenga viva la verdad en los CDR», con guardia, con libros, con los 17 CDR que dirige.

Gerardo Hernández se despidió de Anilda con un abrazo y un hasta pronto. Ella volvió a su rutina: los preparativos del día 28, la canastilla para la primera niña, las donaciones, el plan de la calle para los niños.

Anilda, que empezó a los 14 años y nunca dejó la trinchera, lo resume a su manera: «El logro no es mío, es de todo el mundo, de esta comunidad». (Por Izet Morales y Raúl Navarro Fuentes)

Recomendado para usted

Periódico Girón

Sobre el autor: Colectivo de autores

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *