Planta Libertad inicia procesamiento de tomate como parte de recuperación productiva

Planta Libertad inicia procesamiento de tomate como parte de recuperación productiva

La Unidad Empresarial de Base (UEB) Planta Libertad, perteneciente a la Empresa de Conservas en el municipio de Colón, puso en marcha una de sus líneas productivas fundamentales, el procesamiento de tomate, en un esfuerzo por consolidar su recuperación económica y garantizar alimentos para la población.

De acuerdo con un reporte de la colega Iris Quintero en su perfil de Facebook, el inicio de la campaña tomatera representa un hito para esta industria de más de ocho décadas de tradición, fundada en 1943 y que en sus orígenes procesaba boniato deshidratado y remolacha para abastecer a las tropas durante la Segunda Guerra Mundial.

Hoy, comprometida con la alimentación del pueblo, la fábrica retoma el pulso productivo en un contexto de limitaciones pero con renovado empuje.

El director de la UEB, Rolando Domínguez Herrera, explicó a la colega colombina que la puesta en marcha de toda la línea de molida responde a la búsqueda de fórmulas de financiamiento y recuperación productiva. Ello implicó la reparación general de los molinos y del concentrador, tarea que contó con el protagonismo de dos innovadores de excelencia, Miguel Cano y Leandro Peñafuerte, quienes recibieron apoyo mediante la entrega de piezas y partes provenientes de otras industrias inactivas.

Este tipo de soluciones, basadas en la inventiva y el rescate de recursos, han sido clave para mantener operativa una fábrica que, pese a contar con tecnología obsoleta, ha logrado sortear obstáculos gracias a la creatividad de sus trabajadores.

A finales de 2025, la entidad mostraba signos alentadores de recuperación después de un período crítico que incluyó seis meses de paralización y pérdidas económicas significativas. Bajo la dirección de Domínguez Herrera, quien regresó a la industria para encabezar su rescate, la planta logró reducir sus pérdidas de 45 a 19 millones de pesos, saldar deudas con productores y proyectarse hacia la zafra tomatera con la meta de registrar ingresos superiores a los gastos.

Según un reporte de Trabajadores, el director ha sido enfático en que las entidades solo pueden subsistir en las complejidades actuales «saliendo a buscar todos los días la producción, con electricidad o sin ella, con o sin una gota de petróleo», filosofía que guía el actual esfuerzo colectivo.

Ante las complejas condiciones energéticas que enfrenta el país, la industria ha debido ajustar sus horarios para adecuarse al ciclo productivo y garantizar la entrada oportuna de la materia prima. Esta flexibilidad resulta esencial para aprovechar al máximo la campaña del tomate que, junto a la del mango, constituye una de las de mayor volumen de molida en la fábrica.

La UEB, que procesa también guayaba, frutabomba, pepino y col según las épocas de cosecha, demuestra con el inicio de la zafra tomatera que la voluntad de producir y la capacidad de innovar pueden más que las carencias, consolidando a Planta Libertad como un referente en la industria alimentaria matancera.

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