Las huellas del incendio en Floro

Las huellas del incendio en Floro

Floro es uno de los choferes con lesiones tras el incendio del viernes en la Zona Industrial.

“Ya se conocía que había un incendio de grandes proporciones en la Zona Industrial en unos tanques de petróleo. Me llaman del trabajo y me dicen que debía presentarme allá con la pipa. Demoré mucho en llenarla porque había otras serviciando en el acueducto”.

“Llegué sobre las once de la noche del viernes y no había descargado porque existía una cola de tres o cuatro vehículos allí. Estaba frente al tanque que ardía, a una distancia como de 100 metros, pero en ese momento me llaman a merendar.

“Pensé que me vendría bien tomar agua y camino casi dos cuadras para llegar hasta donde estaban los víveres. Cuando comienzo a comer siento como unos vidrios o algo que no puedo precisar que me cae encima. No pasaron cinco segundos y se escuchó una explosión y se sintió mucho calor. No pude regresar al camión, corrí en dirección contraria para poderme salvar.

“A una cuadra y media me recogió el camión de la merienda. El calor era abrasador, parecía que tenía una antorcha encendida en la espalda y en los brazos. Enseguida una guagua nos recogió y nos trasladaron hacia el Hospital Pediátrico. La primera atención allí fue muy buena.

“Luego nos trajeron hasta aquí donde todos han sido excelentes, tanto los médicos como enfermeras. Ahora me siento bien”, recuerda Floro Rodríguez, mientras enseña sus brazos y espalda chamuscadas por la fuerte ola de calor.

Pacientes reportados como de cuidado.
Pacientes reportados como de cuidado.

Él fue uno de los choferes del Ecil movilizados en la noche del viernes para suministrar el agua a los bomberos y que hoy se mantiene como un paciente de cuidado en la Sala de Quemados del Hospital Provincial Comandante Faustino Pérez de Matanzas.

El susto ya ha ido cediendo y Floro es más consciente de las huellas dejadas por el fuego en su cuerpo, sin embargo, su ánimo no decae y se mantiene dándole “batalla” a médicos y enfermeras, quienes no han escatimado en tiempo, atenciones, ni recursos para él.

Las huellas del incendio en Floro 1
Las huellas del incendio en Floro.

En la cama contigua otro paciente, ingresado allí desde el 25 de julio debido a una explosión por gases acumulados y que llegó hace algunos días prácticamente sin rostro, habla del dolor de las quemaduras, de la esmerada atención, de las curas intensas, de los dos o tres platos fuertes que ingieren en cada comida, a pesar de la escasez existente, del apoyo psicológico que reciben…. Y es que en la hidratación y la alimentación radican buena parte del éxito de la cicatrización.

En verdad la Sala de Quemados tiene muy buenas condiciones: la limpieza, el buen ambiente que se respira, a pesar de los fuertes dolores y el estado general de los internados, reconforta y habla muy bien del trato de quienes allí laboran.

En la terapia intensiva también se trabaja con un paciente, víctima del incendio
En la terapia intensiva también se trabaja con un paciente, víctima del incendio, como Floro.

ALMAS DE BATAS BLANCAS PARA FLORO

Desde el mismo momento en que se desataron las alarmas por el incendio Yasmil Diéguez Cívico, jefe del Centro de Urgencia, Emergencia y Trasplante: estuvo, como decimos los cubanos, en la primera línea de combate. Cuenta el galeno que un lapso de casi 20 minutos recibieron aproximadamente 50 pacientes y en tan solo una hora ya todos estaban clasificados, atendidos y tratados.

Yasmil Diéguez Cívico, jefe del Centro de Urgencia, Emergencia y Transplante
Yasmil Diéguez Cívico, jefe del Centro de Urgencia, Emergencia y Trasplante.

De inmediato en el Hospital se activó el protocolo para desastres para la atención a víctimas masivas, los servicios quedaron cubiertos con el mínimo de personal para el resto de los hospitalizados, pues es vital mantener la atención médica a la población y el grueso de los médicos, personal técnico y de servicio se volcó al trabajo con las emergencias.

La experiencia ganada en la clasificación de los pacientes para garantizar la asistencia según su gravedad resultó útil en esos momentos de tensión y una vez más demostraron la capacidad de respuesta de nuestros profesionales de la salud.

“Habíamos visto casos similares en accidentes de tránsito, pero nunca uno a esta escala, aunque ya sabíamos cómo hacerlo. Con el tiempo hemos ido perfeccionando la clasificación del paciente ante emergencias y esta vez nos funcionó bien”, comenta Diéguez Cívico.

“Estuvimos aquí desde el primer momento y estaremos hasta que termine la fase de alerta. Sin dudas, en ese momento también fue vital la celeridad de los compañeros de Emergencia Móvil que estaban en el lugar y de todas las personas movilizadas.

“Tampoco podemos obviar el apoyo recibido desde la capital del país de varios especialistas en Caumatología y Cirugía Reconstructiva, médicos intensivistas, y enfermeras”, agrega.

En este hospital matancero radica el Servicio Provincial de Cirugía Plástica y Caumatología. El doctor de apenas 32 años Annier Rafael Machado Fonseca, residente de cuarto año de Cirugía Plástica y Quemados es uno de los que le da el frente a la situación desde el viernes.

Entre él y sus colegas atendieron a más de 60 personas que se trasladaron a este centro asistencial, pues todo el personal de apoyo del Hospital trabajó codo a codo con el servicio de Quemados.

“A veces es difícil porque la clasificación de los pacientes en esta especialidad no es igual que en otras. La evolución es en dependencia de cada quemadura que tengan porque de ello depende el tiempo de recuperación y que puedan integrarse a la vida social.


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“Se curan días alternos y se les da la atención en la sala, es muy importante la alimentación por lo que es reforzada su dieta, también se valora si tienen enfermedades asociadas u otra patología que dificulten su cicatrización y otros factores externos influyentes.

“En estos momentos no existe saturación en el servicio porque se derivaron pacientes hacia las curas ambulatorias, a otros hospitales de la capital y al Militar de Matanzas. Tenemos seis asociados al incendio, tres en la sala, dos fuera del servicio y uno en la unidad de cuidados intensivos, de ellos cinco reportados de cuidado y uno de crítico”, precisó Machado Fonseca.

Confirmó, además, que en la noche de ayer se recibieron tres personas con lesiones leves, dos han sido dados de alta y uno se mantiene en observación. Aunque las primeras horas fueron tensas y decisivas, el servicio se mantiene alerta para asumir cualquier incidente que pudiera generarse en los próximos días, pues aún se encuentra activo el feroz incendio que amenaza la Zona Industrial de Matanzas.

Mientras, personas como Floro continúan siendo el centro de las esmeradas atenciones de quienes visten batas y almas blancas.

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Sobre el autor: Jessica Acevedo Alfonso

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