La escuela primaria René Fraga Moreno, en Peñas Altas, fue escenario de un matutino especial por el inicio del curso escolar 2026-2027, que quedará en el corazón de sus protagonistas. Allí, el Inder reconoció a Romex Valdés Hernández por su participación en el Festival Deportivo Escolar, organizado como modalidad de los 62 Juegos Escolares Nacionales 2026. El cocodrilito levantó risueño su reconocimiento, cuan gran trofeo de una serie.
El experimentado pelotero Fernando Sánchez nos cuenta que Romex tiene apenas primer año en la categoría. Es jardinero, bateador designado y ocupa el noveno puesto en el orden al bate de los Cocodrilitos de Matanzas. Pero, más allá de las estadísticas, lo que conmueve es su historia: un niño feliz que encontró en el béisbol un espacio para brillar.

Su mamá, Yusleidys Hernández Rivero, lo dice con gratitud: «Muy agradecida por la inclusión de mi hijo en el equipo». Agradeció también a los entrenadores Fernando Sánchez, José Estrada y Edel Tamayo, y a los profesores de la escuela por el apoyo durante todo el verano. Para ella, verlo reconocido frente a sus compañeros no es un detalle menor: «En esta edad, la opinión de sus compañeros es muy importante. Que vean que su esfuerzo valió la pena, no tiene precio».
El niño, por su parte, también quiso agradecer a sus entrenadores por todo lo que le han enseñado, y dejó claro su sueño: «Quiero ser de grande un futuro pelotero».





Y es que Romex no solo jugó en vacaciones. Entrenó hasta en la playa, confesó su madre. Cuando le preguntaron qué había hecho en el verano, respondió con una sonrisa: «¿Yo? ¡Jugar pelota!».
Su padre, Ángel Ariel Valdés, lo resumió con orgullo: «Romex viene de la tierra jovellanense», y reconoció a los entrenadores como «el motor impulsor del equipo».
Romex es un pionero feliz. Y su historia es un recordatorio de que el deporte, cuando es inclusivo, puede cambiar vidas desde la niñez.
