El Día Internacional de la Juventud, ya cercano en el calendario, supone motivo para compartir historias como la de Felix Alberto, dispuesto desde la difícil labor de rescate y salvamento a reafirmar la premisa fidelista de que en los jóvenes se pueden depositar grandes tareas.
Felix Alberto Arco Boza, técnico de rescate de 24 años de edad, contó a la Agencia Cubana de Noticias que la amistad devino la inspiración para iniciar un camino hermoso aunque difícil, donde el peligro prevalece y la valentía resulta la mejor compañera.
«Hace cinco años perdí a un amigo, juntos hacíamos pesca submarina, pero hay días que simplemente están escritos, en esa ocasión no pude acompañarlo, entonces la noticia que nadie aguarda tras la puerta, golpeó fuerte, mi inspiración fue precisamente esa, por él soy rescatista», refirió.
Fue durante las labores de búsqueda iniciadas tras el suceso, doloroso pero portador de la tarea de vida más inesperada, que Arco Boza redirigió el camino hacia la Asociación de Bomberos Voluntarios, dispuesto a adquirir las herramientas necesarias para ser útil ante el peligro.
«Desde entonces esta labor es mi vida, es una gloria aún más en medio del difícil contexto que enfrenta la Isla, porque ser rescatista no resulta solo una profesión, es el compromiso con la vida misma, es amarla y entregarse por otros, salvar y estar cuando se necesite», finalizó el joven de Matanzas.

No basta un día para reconocer el importante papel que la juventud cubana desempeña a pesar de los retos, los obstáculos y las dificultades en el andar, pero este 12 de agosto sin dudas abrigará historias, tan cercanas como las del rescatista guiado por el deseo de proteger la vida. (Tomado de la ACN).
