Postales Matanceras: La Llorona en Matanzas. Terror en la calle Río

La Llorona en Matanzas. Terror en la calle Río Foto: Tomada de Internet Fotocopia: Del autor El lunes 20 de marzo de 1944, el cine Moderno, ubicado en la calle Río, entre Dos de Mayo y Manzaneda, iniciaba a las 5:30 de la tarde su programación, con el noticiero, seguido de una variedad de humor criollo con Tres Patines y culminaba con los filmes Dulce Traición y La Llorona. A un costo de cinco centavos para niños y mujeres y 10 para los hombres, el “plato fuerte” de la tanda sería La Llorona, dirigida por el cubano Ramón Peón y rodada en 1933, con el rol actoral protagónico de Ramón Pereda. El programa impreso del cine plasmaba: "el cine mexicano no ha logrado aún llevar a la pantalla una película como La Llorona”; mientras la sinopsis refería:” un grito de terror en la sombra de la noche y era una nueva víctima más que caía bajo la daga vengadora (…) Existen varias versiones de la leyenda, considera ya parte del folclor hispanoamericano. La de la película difiere en detalles de la versión más divulgada y conocida, también llevada con posterioridad al cine. Esta cuenta que en el México colonial, una joven y bella indígena se enamoró de un apuesto español y aunque nunca se casaron, llegaron a tener tres hijos. A los años, este la abandona y contrae matrimonio con una españolita. Cuando la indígena se enteró, enloqueció de celos y rabia, a tal grado que asesinó a sus tres vástagos, ahogándolos en un río y luego, arrepentida, se suicidó. Desde entonces su alma no ha tenido descanso y cada noche vaga, arrepentida y maldecida, llorando por sus hijos y lanzando horripilantes gritos y gemidos: ¡Ay mis niños, ay mis niños… Aún en la actualidad muchos en México aseguran haber escuchado sus aterradores llamados en ciudades, pueblos y ríos. Otros visitan su supuesta sepultura, en Dolores, Hidalgo, Estado de Guanajuato y la mayoría salen espantados. En México se considera un símbolo de identidad nacional y forma parte del patrimonio cultural inmaterial de la nación azteca. En la noche del 20 de marzo de 1944, los asistentes al yumurino cine Moderno, en la calle Río, vivieron momentos de suspenso y terror, tras escuchar los espeluznantes gritos de La Llorona.

El lunes 20 de marzo de 1944, el cine Moderno, ubicado en la calle Río, entre Dos de Mayo y Manzaneda, iniciaba a las 5:30 de la tarde su programación, con el noticiero, seguido de una variedad de humor criollo con Tres Patines y culminaba con los filmes Dulce Traición y La Llorona.

A un costo de cinco centavos para niños y mujeres y 10 para los hombres, el “plato fuerte” de la tanda sería La Llorona, dirigida por el cubano Ramón Peón y rodada en 1933, con el rol actoral protagónico de Ramón Pereda.

La Llorona en Matanzas. Terror en la calle Río Foto: Tomada de Internet Fotocopia: Del autor El lunes 20 de marzo de 1944, el cine Moderno, ubicado en la calle Río, entre Dos de Mayo y Manzaneda, iniciaba a las 5:30 de la tarde su programación, con el noticiero, seguido de una variedad de humor criollo con Tres Patines y culminaba con los filmes Dulce Traición y La Llorona. A un costo de cinco centavos para niños y mujeres y 10 para los hombres, el “plato fuerte” de la tanda sería La Llorona, dirigida por el cubano Ramón Peón y rodada en 1933, con el rol actoral protagónico de Ramón Pereda. El programa impreso del cine plasmaba: "el cine mexicano no ha logrado aún llevar a la pantalla una película como La Llorona”; mientras la sinopsis refería:” un grito de terror en la sombra de la noche y era una nueva víctima más que caía bajo la daga vengadora (…) Existen varias versiones de la leyenda, considera ya parte del folclor hispanoamericano. La de la película difiere en detalles de la versión más divulgada y conocida, también llevada con posterioridad al cine. Esta cuenta que en el México colonial, una joven y bella indígena se enamoró de un apuesto español y aunque nunca se casaron, llegaron a tener tres hijos. A los años, este la abandona y contrae matrimonio con una españolita. Cuando la indígena se enteró, enloqueció de celos y rabia, a tal grado que asesinó a sus tres vástagos, ahogándolos en un río y luego, arrepentida, se suicidó. Desde entonces su alma no ha tenido descanso y cada noche vaga, arrepentida y maldecida, llorando por sus hijos y lanzando horripilantes gritos y gemidos: ¡Ay mis niños, ay mis niños… Aún en la actualidad muchos en México aseguran haber escuchado sus aterradores llamados en ciudades, pueblos y ríos. Otros visitan su supuesta sepultura, en Dolores, Hidalgo, Estado de Guanajuato y la mayoría salen espantados. En México se considera un símbolo de identidad nacional y forma parte del patrimonio cultural inmaterial de la nación azteca. En la noche del 20 de marzo de 1944, los asistentes al yumurino cine Moderno, en la calle Río, vivieron momentos de suspenso y terror, tras escuchar los espeluznantes gritos de La Llorona.

El programa impreso del cine plasmaba: «el cine mexicano no ha logrado aún llevar a la pantalla una película como La Llorona”; mientras la sinopsis refería:” un grito de terror en la sombra de la noche y era una nueva víctima más que caía bajo la daga vengadora (…)

Existen varias versiones de la leyenda, considera ya parte del folclor hispanoamericano. La de la película difiere en detalles de la versión más divulgada y conocida, también llevada con posterioridad al cine.

Esta cuenta que en el México colonial, una joven y bella indígena se enamoró de un apuesto español y aunque nunca se casaron, llegaron a tener tres hijos. A los años, este la abandona y contrae matrimonio con una españolita.

Cuando la indígena se enteró, enloqueció de celos y rabia, a tal grado que asesinó a sus tres vástagos, ahogándolos en un río y luego, arrepentida, se suicidó. Desde entonces su alma no ha tenido descanso y cada noche vaga, arrepentida y maldecida, llorando por sus hijos y lanzando horripilantes gritos y gemidos: ¡Ay mis niños, ay mis niños…

Aún en la actualidad muchos en México aseguran haber escuchado sus aterradores llamados en ciudades, pueblos y ríos. Otros visitan su supuesta sepultura, en Dolores, Hidalgo, Estado de Guanajuato y la mayoría salen espantados.

En México se considera un símbolo de identidad nacional y forma parte del patrimonio cultural inmaterial de la nación azteca. En la noche del 20 de marzo de 1944, los asistentes al yumurino cine Moderno, en la calle Río, vivieron momentos de suspenso y terror, tras escuchar los espeluznantes gritos de La Llorona. (Edición web: Miguel Márquez Díaz)


Lea también

Postales Matanceras: Cuervos en el sur matancero

Postales Matanceras: Cuervos en el sur matancero (Cao Montero)

Escandalosos pájaros negros llaman la atención en el balneario cenaguero de Playa Larga. Son ejemplares del Cao Montero, especie antillana de cuervo… Leer más»


Recomendado para usted

Sobre el autor: Adrián Álvarez Chávez

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *