La luz de la enseñanza

La luz de la enseñanza: el maestro, el educador de nuestros hijos

En las aulas, los maestros se convierten en la luz de la enseñanza

Era diciembre de 1961 y el aire de Cuba aún olía a pólvora fresca, a una lucha que comenzó en la Sierra y se extendió de Oriente a Occidente. La Revolución, joven y ardiente apenas comenzaba a caminar sobre un suelo lastrado por siglos de desigualdad, y entre las prioridades sobresalía la enseñanza de sus hijos. Entonces, comenzó la más hermosa de las batallas, la que cambió fusiles por cuartillas y lápices: la Campaña de Alfabetización.

Así, por ciudades y campos, se dispersó un ejército de luz vestido de humildad y esperanza. Maestros voluntarios se convirtieron en soldados de la palabra, llegando a ser miles los miembros de las brigadas Conrado Benítez, los que llegaron hasta los lugares más intrincados de la geografía cubana.

Bajo la luz tenue de un quinqué, a la sombra de un bohío o en el descanso de la zafra, el milagro ocurría: la mano callosa del campesino, por primera vez, trazaba las letras de su nombre; los ojos de un anciano, nublados por el tiempo, se iluminaban al descifrar una frase. Pedagogía hecha de paciencia infinita, de entrega sin límites y de la certeza de que educar es, ante todo, una obra de infinito amor.

Cuba se convirtió en el primer territorio de América Latina libre de analfabetismo. La Unesco certificaría después que 707 212 personas aprendieron a leer y escribir como parte de la campaña. La Revolución, que había cambiado la realidad de la tierra con la Reforma Agraria, transformaba también la realidad de la mente y el alma.

Cada 22 de diciembre vuelve el homenaje a los héroes anónimos que siembran semillas de conocimiento y amor en el surco fértil de cada alumno; a los que, desde las aulas, inculcan materias y valores, sobreponiéndose a las vicisitudes y a la dureza que impone cada tiempo. 

La Universidad de Ciencia Médicas de Matanzas (UCMM), fundada en la década de 1970 acoge estudiantes de diferentes carreras.
La Universidad de Ciencia Médicas de Matanzas (UCMM), fundada en la década de 1970 acoge estudiantes de diferentes carreras.

La dedicación supera epidemias, extensos cortes eléctricos y carencias económicas, y se vuelve trazos, productos, dictados, límites y derivadas, hipérbolas, anatomía, continentes… hasta un día evidenciarse ciencia y el legado del maestro regresar a su brazo como vacuna, o a su vida como solución industrial o textil o apetitoso postre gourmet. 

No existirá entonces para el educador mayor satisfacción que saber que sus pupilos aplican sus enseñanzas y se crecen también ante las adversidades, y multiplican los conocimientos aprehendidos en los otros que le siguen.

Ya diciembre no huele a pólvora fresca, pero los sueños y empeños de aquella Revolución naciente siguen siendo los mismos: la educación continúa como pilar importante. Por ello, hoy se habla en toda la Isla de un Tercer Perfeccionamiento en el sector, con planes de estudio actualizados y atractivos que buscan fortalecer la formación integral de los educandos; se habla de superación, de mayor acceso a universidades, se crean alternativas y se producen sueños.

Porque la más hermosa de las batallas comenzó en 1961 y aún no se detiene. Lo más valioso que tiene la labor del maestro es que su huella de amor y saberes, a pesar de los años, siempre prevalece.


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