A sus 81 años, disímiles son las ocasiones en las que Luis Mariano Delis ha participado en los desfiles en conmemoración del Día Internacional de los Trabajadores.
Jubilado del Ministerio del Interior, en el territorio yumurino, para él asistir a la concentración popular guarda un significado enorme porque no lo hace por obligación, sino que más bien defiende su derecho a vivir en paz sin la injerencia de una potencia extranjera.
Con la voz entrecortada, producto de la emoción, enfatiza que nuestro pueblo es un pueblo de paz, pero que jamás dudará en defender sus conquistas al precio que sea necesario.

“Resulta muy emotivo ver que, con el paso de los años, cada vez más entidades se suman al desfile en respaldo a la gloriosa revolución que tanta sangre ha costado”.
“Este año tiene un significado especial porque marchamos para defender el derecho a la soberanía, en medio de la amenaza latente que representa la política del imperialismo”.
“Independientemente de las necesidades que podamos tener, es nuestro deber como cubanos y revolucionarios estar preparados para la defensa de la patria desde el pedazo que le corresponde a cada quien”.
Con la vehemencia de quien ha estado curtido en varias batallas, Luis rememoró sus misiones internacionalistas en la República Popular de Angola.
“A la Revolución y a nuestros líderes Fidel y Raúl Castro debo agradecerles el haber prestado ayuda en una nación hermana que tantos vínculos tiene con nuestro país”.
El veterano, quien, como muchos matanceros en los últimos días, plasmó su firma en la campaña Mi firma por la Patria, instó a las nuevas generaciones a prepararse, tanto intelectual como combativamente para defender nuestras conquistas.
El desfile por la celebración del Día Internacional de los Trabajadores no solo resulta una fecha para enaltecer la labor de las diferentes entidades, sino que también destaca a hombres como Luis Mariano Delis, que sienten la Revolución con el corazón.
