Una estación para la felicidad

Una estación para la felicidad. Foto Navarro Fuentes

“Cada quien debería tener una estación para la felicidad y hoy ha sido la mía”, con estas palabras celebró José Manuel Espino la realización del recital performático Un puñado de primavera en el pecho, que tuvo lugar el pasado viernes 8 de marzo en la sala Pepe Camejo.

A la compañía Teatro de Las Estaciones, especialmente a su director Rubén Darío Salazar y su diseñador Zenén Calero, y al dramaturgo y poeta colombino estaba dedicada esta edición de la Feria del Libro en Matanzas. Juntos protagonizaron un espectáculo memorable que reunió lo mejor de la lírica y la escena, propiciando singulares confluencias artísticas.

“Rubén y yo hemos compartido durante mucho tiempo un oficio dedicado a las infancias, a través de eso encontramos conexiones inesperadas entre nuestras obras. Hoy, ambos cantamos desde esta ciudad con la esperanza de tener el espíritu más libre, más limpio”, aseveró el escritor de Chico, El libro del bosque encantado, entre otros textos.

“Estaciones ha sido siempre uno de esos remansos que me alimentan el alma y me hacen sentir más feliz. Esta fue una tarde emocionante y reveladora porque siento que, de alguna manera, entramos de verdad en la tierra de la niñez”.

El resultado no dejó indiferente a ninguno de los que tuvimos la suerte de disfrutar de esa tarde única, de emocionarnos con sus versos, con las canciones de Bola de Nieve o Teresita Fernández y la hermosa voz de la soprano Lucelsy Fernández.

“Hacía mucho tiempo que quería hacer algo con Espino y que no fuera solamente una lectura interpretada, que ya las hemos hecho de Tórtola mía, Verde que te quiero verde, entre otras —cuenta el líder del conjunto titiritero—. Cuando nos enteramos de que se nos dedicaba la Feria, me dije: ‘Este es el momento oportuno’.

“Nos propusimos un recital performático, que mezclara escenas de espectáculos como Por el Monte Carulé, Alicia en busca del conejo blanco, Retrato de un niño llamado Pablo, con esa escritura suya que no es para nada convencional ni ñoña y que busca lo mismo que nosotros: alma, espiritualidad, valores.   

“Al final todos estamos necesitados de momentos como este, no solo el público, cuando uno hace poesía y teatro, si es poesía de Espino, es también un regalo que nos damos”.  


Lea también

Cuatro miradas al libro digital

Cuatro miradas al libro digital

Boris Luis Alonso Pérez – Desde pequeño mi mamá me enseñó que comenzar a leer un libro conlleva cierto ritual. LEER MÁS »


Recomendado para usted

Foto del avatar

Sobre el autor: Giselle Bello Muñoz

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *