Entenza, encantador de Alazanes

Como el mismísimo «coco», el ser mitológico del imaginario popular para asustar a los niños. En eso se ha convertido para los Alazanes el lanzador Noelvis Entenza, en esta gran final de la pelota cubana.

El pitcher, oriundo de Cienfuegos, parece retomar su mejor forma, tras haber participado en las tres victorias de los Cocodrilos en este play off, con un triunfo y dos juegos salvados, en calidad de apagafuegos. Pese a este resultado, el de Granma es un equipo muy difícil de vencer y da pelea durante todo el desafío, expresó.

«Es un elenco que conozco y admiro, con él gané, como refuerzo, el primero de los tres títulos de esa plantilla», precisó, y recordó que en aquella oportunidad venció en dos oportunidades a Matanzas.

«Es el caballo de batalla en la postemporada, el jugador corajudo que se crece en el minuto crucial, cuando tenemos el agua al cuello. Ya va siendo uno de los héroes», dijo su mentor, Armando Ferrer.

«Ahora estoy más concentrado en el juego, con menos preocupaciones. Perdí a mi padre hace muy poco, luego de una larga enfermedad, fue traumático. Eso me impidió entrenar, enfocarme en el trabajo y en la pelota, lo más grande para mí en esta vida. Llegué a lanzar con mi papá en terapia intensiva; llegaba del hospital a las 5:30 a.m., sin descansar, para lanzar solo horas más tarde. Fue un peso demasiado grande».

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–¿Qué prefieres, abrir o cerrar?

«Lo importante es jugar. Me gusta la candela, disfruto los choques tensos, el estadio repleto y la emoción de los aficionados. Ya no tiró más de 90 millas, pero aún tengo el brazo entero, con dominio de la zona de strike».

–¿Cuáles son las principales virtudes de estos Cocodrilos?

«Mucha unidad y entrega bajo una dirección que sabe sacarle el máximo a los atletas. Contar con peloteros experimentados y de calidad probada, algunos de ellos de mucho calibre, por encima del nivel de nuestra pelota. Ojalá salgamos airosos en el primero de los dos pleitos del Mártires de Barbados, y sí, claro que desearía que me tocara a mí el honor de decidir. (Por: Ventura de Jesús)

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Sobre el autor: Gramna

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