
El bullicio en un estadio de béisbol es uno de los sonidos que despiertan mi positividad, hace que vuelva a creer que todo es posible y que esa conga es el ritmo de una vida soñada, alegre, próspera.
Llenar las gradas de esos terrenos, despertar el entusiasmo popular, lograr que la gente se sienta representada, aun en lugares que no aparecen en Google Maps, es el sueño de todo el que ama el béisbol y trabaja para él.
Pero todos estos elementos tan anhelados los hemos visto languidecer con el tiempo y las malas decisiones que alrededor de nuestro pasatiempo nacional se han tomado en los últimos años.
No obstante, uno de los eventos que despierta esos y muchos otros sentimientos y emociones positivas, a nivel local sobre todo, es la Serie Provincial, muchas veces olvidada y otras tantas vilipendiada.
Aunque muchos aducen que su calidad no es óptima, su principal valor es cultural, sí, preservar los valores identitarios de una nación que ahora mismo clama por mantener viva su esencia en medio de tanta precariedad.
Los estadios de cada municipio se llenan, hay conga, algarabía, rivalidad, como hace tiempo ni se observa o siente en los grandes colosos de las capitales provinciales, a no ser en la postemporada de la Serie Nacional.
En este mes de octubre regresa la Provincial a Matanzas, luego de que en el año 2023 fuese el único territorio del país que no desarrolló dicho evento, dejando de lado todo el atractivo que tiene y lo importante que resulta para encontrar talentos.
En información brindada a la Agencia Cubana de Noticias (ACN) por Héctor Rodríguez Fariñas, comisionado de la disciplina en territorio yumurino, se espera la participación de los 13 municipios divididos en tres o cuatro zonas, según los dos proyectos existentes hasta la fecha.
Cada selección deberá disputar al menos una decena de partidos en fase regular y, quienes accedan a los play off o instancias finales, entre 16 y 18 desafíos, comentó en exclusiva a la ACN el directivo, y recordó que el campeón de la lid representará a la provincia en la venidera edición del Torneo Nacional de Clubes Campeones.
Asimismo, refirió que actualmente la Comisión Provincial se mantiene al pendiente de la autorización por parte del máximo ente rector de la disciplina para dar comienzo al importante certamen, mientras a nivel de municipio prosiguen los entrenamientos y definición de las nóminas oficiales de los involucrados.
“Luego de finalizado el evento, se pretende desarrollar otra competición con un nivel de calidad superior, en la cual pugnarían cuatro o seis conjuntos con integrantes del último equipo de Cocodrilos de Matanzas, de la categoría sub-23 años, del juvenil (sub-18) y lógicamente, con los más destacados de la Provincial.
“La política de conformación de la selección de Cocodrilos para la campaña venidera se mantiene, con protagonismo para un núcleo de jugadores ya probados al máximo nivel y oportunidades para aquellos que empujan con mayor fuerza desde las categorías de aprendizaje.
“Pudimos corroborar en el más reciente tryout occidental que existe una cantera importante de jugadores jóvenes que deben asegurar el relevo a los más veteranos, pero este proceso ocurrirá de forma gradual, en aras de mantener un equipo competitivo a la altura de lo que demanda una afición como la nuestra”.
A pocos días de la segunda quincena de octubre, todavía no se tiene confirmación por parte de la Comisión Nacional de Béisbol para dar inicio a la Serie Provincial que por demás presentó varias propuestas de estructura y calendario.
¿Será tan difícil decidir? Por todos es conocido que la situación actual es compleja en cuanto a disponibilidad de combustible, implementos deportivos, pero la parálisis estructural ante una crisis es el peor escenario posible.
El deporte también es importante, también cuenta dentro de las tan mentadas prioridades, y se debe salvaguardar su calidad, y la solidez que tuvo antaño y que tantos frutos dio para la gloria cubana y matancera.
No dejemos entrar la desesperanza a esos pequeños terrenos de pelota, esos que mantienen el latido de una vida que clama por más oxígeno, perseverancia y entrega. La vida de nuestro deporte nacional está en juego y la solución debe aparecer de cualquier manera.