Postales Matanceras: Desembarco clandestino de esclavos en Ciénaga de Zapata

Desembarco clandestino de esclavos en Ciénaga de Zapata

La situación geográfica y las características naturales de la Ciénaga de Zapata, propiciaron que la zona fuera escogida como punto de introducción de negros africanos, por contrabandistas, que en muchas ocasiones lograron sus objetivos.

Los desembarcos se producen, por lo general, en las inmediaciones de la Bahía de Cochinos. Realizar este acto ilícito no resultaba difícil, teniendo en cuenta la lejanía de este territorio de Cienfuegos, donde las autoridades eran las encargadas de representar la ley y el orden en Ciénaga de Zapata.

El 27 de octubre de 1831, el Gobernador de la villa de Cienfuegos, comunica al Capitán Pedáneo de Yaguaramas don Julián Carrión, que había recibido una comunicación desde La Habana, que alertaba sobre un desembarco o alijo, en la Bahía de Cochinos, por lo que le orientaba que partiera con urgencia a inspeccionar el lugar.

El 18 de mayo de 1853, arriban a Zapata 1 200 negros en la Goleta Lady Suffolk. Los Pedáneos de la zona no logran capturar a ningún introducido, sin embargo, confidencias recibidas daban a conocer la veracidad del hecho y aseguraban que muchos habían fallecido al transitar por los escabrosos terrenos, desde dicha bahía hasta la cienfueguera hacienda Orbea.

Dos años después, el 23 de marzo, se produce otro desembarco masivo de 1 800 negros por el mismo lugar. El 16 de mayo de 1859, Punta Perdiz es escenario de un nuevo alijo, según queja del Cónsul inglés, quien comunica que habían llegado en un bergantín americano y que 25 de ellos, eran trasladados al almacén del potentado negrero don Tomás Terry, en Cienfuegos.

La última comunicación oficial detectada sobre este fenómeno social en áreas del gran humedal, es fechada el 2 de mayo de 1864. Este día, en horas de la tarde, el Capitán General de la Isla recibe un despacho telegráfico que le alertaba sobre un posible desembarco por Cochinos y le solicitaba la activación de las autoridades marítimas de Batabanó.

Todo parece indicar que este ocurrió, pero no se precisa fecha, ni lugar, así como tampoco cantidad de introducidos. Lo cierto es que se libró una orden de detención e incomunicación contra don Antonio Prats y don Mariano Aguirre, autoridades de Palmillas y Macagua, respectivamente, a quienes se acusaban de complicidad en el comercio clandestino.

En 1817, España se vio comprometida a eliminar el tráfico negrero. Cuatro años después, la introducción de africanos era considerada piratería, no obstante entre 1821 y 1835 se calculan en más de 100 000 los negros introducidos de forma ilegal, en muchos casos amparados en el silencio cómplice de las autoridades coloniales. (En coautoría con Isabel Hernández Campos)

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Sobre el autor: Adrián Álvarez Chávez

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