Al margen de la Copa Mundial de Fútbol 2026, que por estos días acapara el mayor interés mediático en nuestro país y buena parte del mundo, el béisbol no ha detenido sus acciones competitivas mediante la cuarta edición de la Liga Élite. El torneo veraniego vivirá, a partir de hoy, su gran final con los titulares de Industriales y Las Tunas, como animadores.
Los capitalinos derrotaron en cinco peleados desafíos a la tropa de los Huracanes de Mayabeque, aventajándolos cuatro juegos por uno.
Por su parte, los Leñadores de Las Tunas debieron extender su pulso con los Cachorros de Holguín a un sexto encuentro en el que, pese a su poderosa ofensiva, debieron emplearse al máximo hasta las postrimerías del partido.
Los dos conjuntos cerraron la fase clasificatoria como primero y segundo del torneo, mostrándose como los equipos más sólidos de la lid.
Los capitalinos dominaron la justa en cuanto a pitcheo, encabezando los apartados de promedio de carreras limpias con 4.57 (único por debajo de 5), WHIP 1.45, ponches con 171 propinados, además de exhibir el menor promedio en contra, con apenas 266.
Por su parte, los serpentineros tuneros recibieron un AVG en contra de 312 con un promedio de carreras limpias de 5.95, un WHIP de 1.65, propinaron 124 ponches y otorgaron 123 bases por bolas (12 intencionales).
En cuanto a la defensiva, los giraldillos también dominaron la competencia con promedio de 979. En el certamen se fildeó de manera colectiva para 974; mientras Las Tunas, para un 973.
La defensa de Industriales resultó mejor que la tunera pues con 126 juegos de más, cometieron menos pifias en el terreno, aproximadamente 1 cada 48 partidos, mientras la selección oriental tuvo una proporción de 1 cada 37 encuentros.
Con el madero, los Leñadores hicieron honor a su sobrenombre y promediaron para 332, solo antecedidos por Mayabeque con 337, a la vez que los azules batearon de manera colectiva 315.
Ahora, saliendo un poco del tema de las estadísticas, Las Tunas lleva varios años siendo el equipo más estable de la pelota cubana, consiguiendo podios y títulos en cuantos campeonatos ha incursionado.
De cara a la gran final, los dirigidos por Aveicis Pantoja sumaron como nuevo refuerzo a su roster al diestro Leodán Reyes, pitcher con el que incrementan un brazo fuerte que puede ser utilizado como abridor o cerrador.
Los Leones, por su parte, también adicionaron a su nómina al lanzador Kevin Hernández, quien ya estuvo con la nave azul como refuerzo en la pasada Liga Élite. Con esta incorporación, la manada suma un nuevo serpentinero que puede cumplir las funciones de abridor y relevista, incluso, puede llegar a ser un acomodador dentro del equipo.
Si bien es cierto que quedaron excelentes bateadores fuera, como Frederich Cepeda, Denis Laza y Yasiel González, ambos planteles cuentan con figuras más que contrastadas en etapas definitorias, por lo cual no se hace necesario sumar otros bateadores.
Al contrario de lo que se puede pensar, en mi criterio, la final debe ser cerrada y extenderse a un sexto o séptimo partido, por la paridad entre las novenas.
La estrategia pasa por cuánto sean capaces de aguantar los abridores de uno y otro bando, porque el pitcheo de relevo ha demostrado no ser tan confiable para ninguno de los dos equipos.
Como abridor por Industriales fue anunciado el diestro Fher Cejas, quien fue el mejor pitcher del campeonato, mientras que los tuneros aún no han definido abridor para el cotejo.
Luego de un maltrecho calendario competitivo, la Liga Élite está a punto de coronar a un nuevo campeón ¿Las Tunas mantendrá su hegemonía en el béisbol nacional o Industriales podrá rugir nuevamente?
