
A veces las personas dan por sentado que sus criterios y denuncias van a parar a ese lugar recóndito donde nada sucede y solo reina la desidia que se alimenta del malestar y la inconformidad. Mas, quien asistiera en días pasados al Primer Taller de Atención a la Ciudadanía, celebrado en Matanzas y convocado por el Ministerio de Comercio Interior (Mincin), entendería que la protección al consumidor es mucho más que aquellos textos amarillentos que en ocasiones descansan en ciertos murales de los establecimientos comerciales.
Con la presencia de varios directivos del sector en la provincia, así como especialistas de las oficinas de Atención a la Población, se suscitó un debate sincero que señaló sin ambages las deficiencias de esta importante actividad en el territorio yumurino.
Los presentes reconocieron que la atención a la población constituye una política de principios inherente a nuestro sistema social, y que se encuentra implementado mediante una dinámica de trabajo rectoreada por el Gobierno y el Partido, y con diferentes mecanismos para la recepción y tramitación de las insatisfacciones de la
población.
Para viabilizar esta práctica existen múltiples canales como la línea única del Mincin,
que se encuentra activa las 24 horas del día y está visible en las diferentes entidades de Comercio. Los cuestionamientos que surgen desde la población hallan otros cauces como la plataforma Bienestar, los medios de comunicación y el Portal del Ciudadano.
Durante el taller se reconoció la accesibilidad que tiene la prensa a los directivos y
funcionarios, quienes asisten regularmente a los diferentes espacios informativos.
El encuentro estuvo encabezado por Willian Hernández Álvarez, quien supervisa la
actividad a nivel nacional.
El directivo se interesó por aspectos negativos que inciden desfavorablemente en la percepción que los matanceros tienen del sector. Entre los temas más recurrentes se mencionó la morosidad en la entrega de los productos de la canasta familiar normada, déficit de las ofertas gastronómicas en las unidades estatales, poco abastecimiento de los productos de primera necesidad en la red de tiendas, dificultades con el horario de llegada de la leche o el engaño al consumidor relacionado con precio y gramaje de los productos.
Durante la importante sesión de debate la dirección estatal de Comercio en la provincia ofreció cifras que corroboran la importancia de las oficinas de atención a la
población.
Según trascendió, los centros encargados de esta actividad han recepcionado hasta la fecha 1 534 casos, los cuales han llegado por diversas vías, como la entrevista presencial, cartas, vía telefónica o correo electrónico.
Una parte importante de las intervenciones centró la atención en la poca fluidez de la información que entorpece la labor de establecimientos estatales. Como ejemplo se mencionó el desconocimiento de los bodegueros sobre la llegada de insumos de la canasta normada.
De “problema serio” se definió la comercialización de la leche, donde intervienen disímiles factores como el acopio, el traslado, la obsolescencia tecnológica de la industria, aspectos que despiertan duros cuestionamientos por parte de los consumidores, quienes a veces son presas de la incertidumbre y no logran tan siquiera obtener una explicación certera, por parte del bodeguero, del horario de llegada de este vital alimento.
“El bodeguero es quien da la cara al pueblo, por ello debe contar con todos los elementos necesarios a la hora de dar una respuesta”, argumentó Hernández Álvarez. A su vez, ponderó la importancia de las denuncias de la población, las cuales permiten encender ese “bombillo rojo” que funciona como llamado de atención, porque en buen cubano: “Si el río suena…”.
En muchas ocasiones la intervención de los clientes ha permitido vislumbrar una mala práctica en un establecimiento, y hasta desvío de recursos. “Si el pueblo informa o advierte sobre un problema, no se puede ser pasivo ante la denuncia. Nunca defenderemos la impunidad. Debemos demostrar que en el sector de Comercio existen personas honradas, dignas y humildes”.
Y el primer paso para reafirmarlo sería recibir de la mejor manera a esa persona afligida, que llega a una oficina de atención a la población con un planteamiento o una observación. El segundo consistiría en facilitar una respuesta ágil y con total transparencia.
Con la certeza de que aún falta mucho para alcanzar ese cometido, el Primer Taller de Atención a la Ciudadanía trazó las coordenadas por donde debe transitar el sistema de trabajo de los trabajadores de tan determinante sector.
Ya casi que ni creo en esas reuniones o talleres, a lo largo de mi vida he visto mucho de lo mismo y la vida en la calle sigue igual y en algunos contextos peor, y lo mejor del caso es que culpamos al bloqueo de cosas que que tiene que ver con organización y el hecho de cumplir y hacer cumplir la ley. Somos un país de derecho y los caminos de la cotidianidad ciudadana están bastante retorcidos.
Siempre hemos tenido los mismos resultados porque las pautas de pensamiento no cambian. Yo recomendaría que todos los directivos de esta provincia lean y estudie a profundidad el libro de Válido » El Cambio de mentalidad». A ver si por alguna vez podemos ver quienes son los delincuentes de cuello blanco que están comprometidos en la corrupción.
Sepan que esas palabras no va a aparecer en la redes porque creo que la mejor manera de ser escuchado es por esta vía y perdonen mi atrevida sinceridad.
Ya ningún análisis es creíble porque nunca se ven los resultados, un grave problema es el pan liberado que se sugirió que lo repartieron por bodegas pues las mismas personas lo compran las dos veces al día en que lo sacan y después hay que comprárselo a ellos a precios de mercado negro y sin resultados en mi Consejo Popular, los productos no se sabe cuando llegan y tienen un tiempo limitado para vencerse , la canasta básica este mes se dio el domingo 12 , las quejas nunca proceden como debe ser y tengo numerosos ejemplos personales que contar .Este es el cuento de las mil y una noche