Evacuados en buenas manos

El día del accidente, en cuanto vio caer el rayo que incendió el tanque, Maikel Rodríguez decidió abandonar el lugar lo más rápido posible. Dice que la intuición le indicó irse bien lejos, y no lo pensó dos veces.

«Fuimos de los primeros en salir. Tomé a mis hijos, y una perrita pequinés, la mascota de la familia, y fuimos a parar a casa de unos parientes en la ciudad. Mi compañera estaba trabajando.

«Tenía mi motivo. El local donde residíamos se encuentra situado a no más de 500 metros de la batería de tanques, además de que la tubería que transporta el crudo hacia esos depósitos pasa, prácticamente, por el patio de la vivienda. En un sitio así, de alto riesgo, nadie sabe cómo puede terminar un accidente de este tipo». 

Admite que esa noche apenas pudieron dormir, atormentados por la desesperación y la columna de humo que era visible desde el lugar donde se encontraban.

Fue una determinación sabia. También sin pérdida de tiempo las autoridades de la provincia decidieron evacuar a las familias residentes en comunidades de riesgo, desde el barrio Dubrocq hacia el lugar siniestrado y, en primer lugar, a las de la Zona Industrial, un total de 21 núcleos (63 personas).

SOLUCIÓN TEMPORAL

Armando Sanabria, director provincial de la Vivienda, explicó que ahora mismo está en marcha una solución para esas dos familias que perdieron su inmueble con todas sus pertenencias, y que el resto debe volver al lugar en cuanto concluyan algunas acciones de mejoras, como la limpieza e higienización, pintura y, sobre todo, el restablecimiento del servicio eléctrico.

Precisó Mario Sabines Lorenzo, gobernador en Matanzas, que será una estancia temporal, pues el desarrollo perspectivo de la zona no comprende la existencia permanente de población, por tanto, existe el propósito de crearles condiciones para vivir en otro lugar.

También agilizan, dijo, la respuesta inmediata a otras cuatro de esas familias con daños parciales en sus inmuebles. 

Una buena parte de los evacuados durante estos duros días fue recibida en la Escuela Pedagógica René Fraga Moreno, con excelente acogida por parte de los trabajadores sociales encargados de su atención.

Elder Madam, trabajador social, aseguró que en estos momentos hay en la escuela 41 personas evacuadas, de 17 familias, y que en su totalidad han sido beneficiadas con módulos de ropa y aseo, y han disfrutado de actividades culturales y deportivas.

Aquí lo tenemos todo garantizado, la atención es muy buena, admitió Maikel Rodríguez. Y agregó: «La ropa que llevo puesta ahora mismo es gracias a las donaciones». Similar opinión ofreció otra de las damnificadas, Yurisleivis Lamas. 

Lázaro González Valera, director provincial de Trabajo y Seguridad Social en Matanzas, informó que a seis familias les entregarían algunos medios para reponer las pertenencias perdidas, como colchones y camas, y equipos electrodomésticos y de cocción.   

Al noble propósito de asistir a las familias evacuadas, la provincia dedica una buena parte de las donaciones recibidas, sumado el respaldo de una cuenta bancaria solidaria.   

Los evacuados en la provincia excedieron la cifra de 4 000 personas, muchas de ellas instaladas en casas de familiares o amigos. (Por: Ventura de Jesús/Granma)

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Sobre el autor: Granma

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