Ganar terreno desde los pequeños espacios, tarea fundamental en el enfrentamiento al dengue

Berta Bello Rodríguez, vice directora de Epidemiología de Matanzas habla sobre el dengue

La provincia de Matanzas transita desde las últimas semanas por un complejo escenario epidemiológico como consecuencia del incremento de los casos con síndromes febriles inespecíficos y sospechosos de dengue. El incremento de focos del vector aedes aegypti unido a las dificultades para combatir a tiempo su proliferación colocan hoy las alarmas en el sistema de salud en función de disminuir el contagio y los riesgos.

Sobre el estado del territorio, los protocolos de actuación y las medidas para frenar este contexto el Periódico Girón dialogó con Berta Bello Rodríguez, vice directora de Epidemiología de Matanzas.

— ¿Cuál es la situación actual de la provincia con respecto al incremento de los casos de dengue?

— Matanzas al igual que toda Cuba desde la semana 22 experimenta un incremento de los síndromes febriles inespecíficos, un indicador que hoy se aprecia en todos los municipios.

Eso nos hace pensar desde el principio en el dengue, porque también se han incrementado los índices de infestación y la focalidad del aedes aegypti de manera general en todo el territorio matancero. Todo ello como consecuencia de la época del año en la que nos encontramos, la humedad, las altas temperaturas, un saneamiento ambiental que es deficiente, entre otros factores.

“Hay municipios en estos momentos muy complicados. Colón es el que presenta la situación epidemiológica más grave y no solo el municipio cabecera, sino todo su territorio; Perico, Calimete, Los Arabos, Betancourt y Jagüey Grande también, pero de manera general en todos se ve un aumento de los casos febriles y de la reactividad. Asimismo hemos tenido reportes de casos graves en todos los
municipios de la provincia.

“Queremos hacer una alerta a las autoridades de Cárdenas, un municipio del que nos preocupa el bajo reporte de casos febriles. Cuando vemos que la provincia de manera general va a un ritmo y hay municipios que se quedan rezagados puede ser que haya problemas con la vigilancia, por tanto necesitamos estar atentos en ese aspecto porque es un territorio que en otras oportunidades se ha visto muy afectado por su misma infraestructura, la densidad poblacional, la situación de los residuales”.

— ¿A qué se debe este incremento en las últimas semanas y cuáles son los protocolos vigentes en estos casos?

— La vigilancia sobre el dengue se establece primero a través del aislamiento, según conductas y protocolos establecidos, de los casos con síndromes febriles inespecíficos en instituciones hospitalarias o centros creados con este fin para su estudio.

“A esos casos que son aislados se les realiza un examen serológico a través de la tecnología SUMA al sexto día de los síntomas, que determina la IGM para dengue, es decir, la respuesta inmunológica del organismo ante la enfermedad. Si el examen resulta reactivo entonces el paciente clasifica como sospechoso al dengue, aun cuando desde el cuadro clínico se pueda apreciar, por su sintomatología lo sea. Porque sucede que no todos estos síndromes febriles inespecíficos corresponden a casos de dengue, también tenemos dentro de la población un alza de las IRA y otros virus circulando con expresiones similares.

“Luego estos casos se les toma una muestra que se envía al IPK y de dar positivos se dice que son casos probables pero que ya para los municipios constituyen casos confirmados. Es decir que el diagnóstico de dengue en Cuba es un proceso bastante prolongado en el tiempo, por eso es que las acciones se toman desde que el caso es un síndrome febril: las acciones antivectoriales, de pesquisa y aislamiento para ganar en oportunidad. Cuando ya se hace la IGM al sexto día y el caso de reactivo lo que se hace es que repasan, se profundizan y se intensifican un grupo de estas acciones”.

— Sabemos que existen muchas personas que hacen cierta resistencia a ingresar en las instituciones hospitalarias, ¿qué factores a su juicio se ponen en riesgo en esos casos?

— Las personas tienen que entender que el dengue mata. Hablamos de una enfermedad que tiene formas graves donde pasar de un estado de sentirse bien a una complicación es muy fácil, sucede muy rápido y por tanto las personas tienen que entender que cuando hay fiebre hay que acudir al médico, hay que hacer reposo, es vital mantenerse hidratados.

Además es importante saber identificar los signos de alarma: el vómito, el dolor abdominal, las diarreas, algún tipo de sangramiento, todos son síntomas ante los cuales es imprescindible acudir al médico para poder tomar acciones y evitar la muerte en los individuos.

“Hasta hoy lo que está orientado por protocolo es el establecimiento de centros de aislamiento. Con eso hemos tenido problemas porque no los establece salud sino que dependen de otros procesos con otras instituciones, dependen por ejemplo que desde el gobierno se organicen para decidir qué se toma como centro de aislamiento y los recursos a destinar para ello. Todos sabemos la situación que tiene el país, pero hasta hoy no han cambiado los protocolos y centros de aislamientos en estos momentos solamente tenemos en Colón, el resto se ingresa en los hospitales, donde sí se ha visto un incremento de las camas ocupadas por concepto de síndromes febriles. Hay que agregar que el hecho de no tener centros de aislamiento y de no contar con las capacidades hospitalarias está obstaculizando el estudio de los casos de dengue en el territorio”.

— ¿Cómo enfrentar esta contingencia para frenar los casos de dengue y evitar llegar a la fase de transmisión por la que atraviesan otras provincias del país?

— Yo creo que el enfrentamiento al dengue parte de entenderlo como un problema social de salud en el que resulta fundamental la intervención de todos los sectores, no solo la salud pública. Desde nuestra parte se atiende al vector con un grupo de acciones, al individuo enfermo en nuestras instalaciones y también desde el punto de vista de la educación para la salud con el fin de evitar, pero la intervención tiene que ser intersectorial.

“A toda esta situación hay que añadirle también el componente individual porque no se puede dar al operario de vectores la responsabilidad de limpiar la casa o el patio, porque esa no es su función y sí una responsabilidad de la familia que habita la vivienda primeramente con su salud.

“Hay que insistir también en el autofocal y el autocuidado familiar. Este también es un tema complejo porque puede suceder que por ejemplo yo limpie mi casa y mantenga la vigilancia pero si la vivienda que tengo al lado está abandonada pues entonces el mosquito de ese vecino me puede infectar a mí también. Por eso creo que también son fundamentales las acciones desde el barrio. Allí tenemos organizaciones de masa como los CDR o la FMC que son organizaciones que siempre han jugado un papel importante en todas las batallas de la Revolución como las campañas de vacunación, la prueba citológica…

“Pero también hay que hacer un llamado a que desde los consultorios médicos los equipos de salud jueguen su papel, estrechamente vinculados a estas organizaciones en función de la salud, porque lo que sí está claro es que con una población enferma no hay economía ni batalla que se pueda librar”.

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Sobre el autor: Lisandra Pérez Coto

1 Comment

  1. Muy bueno pero además del control y autofocal en la kz,hay q hacerlo también en los centros de trabajo; pienso q para la recogida de basura hay q pedirle también ayuda a los responsables de la zonade los CDR a lo mejor buscar un camión o carros ligeros q puedan unirse y recoger la basura,hablar con algún carpintero q pueda hacer un vagón,buscar la solución en el barrio pues ya sabemos q el déficit de combustible conspira en contra de q se recoja la basura en el tiempo requerido

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