Voluntarios

De izquierda a derecha los voluntarios: Adrián, Yoel, Betty, Pulido, Rafael, Mariam, Édgar y Ulises en la entrada del Bloque E el 16 de julio del 2021

De izquierda a derecha los voluntarios: Adrián, Yoel, Betty, Pulido, Rafael, Mariam, Édgar y Ulises en la entrada del Bloque E el 16 de julio del 2021

Dedicado a todos los voluntarios que compartieron su tiempo y arriesgaron su salud durante la etapa de enfrentamiento a la covid-19 en Matanzas. Especialmente a: Betty, Mariam, Adrián, Edgar, Pulido, Rafael, Ulises y Yoel.

El miércoles 14 de julio del 2021 un grupo de nueve personas, en su mayoría jóvenes, entraban juntos como voluntarios al Bloque E del hospital de campaña creado en la Universidad de Matanzas. Lo hacían en una de las etapas más difíciles de la pandemia de covid-19 en nuestro país.

Alguno de ellos había estado allá dentro más de tres veces, otros lo hacían por primera vez y hubo hasta quien le resultara el llamado una feliz coincidencia. Lo cierto es que casi todos se conocieron allí, arriesgándose en zona roja, ayudando, acompañando, trabajando de forma voluntaria. Una semana fue suficiente para hacer de estas personas más cercanas. Siete días bastaron para saber juntos de los pacientes que se salvaban pero también de los que morían. Más de 120 horas de entrega anónima e imprescindible que, en buena medida, también contribuyó a acabar con la pandemia. (Texto y fotos: Julio César García)

Una parte de los voluntarios reunidos en el cuarto donde se preparaba y distribuía el trabajo de todo el día. También era el sitio donde médicos y enfermeras accedían a toda la ropa estéril que se usaba como protección.

Momento en que son descargados por los voluntarios los alimentos que llegaban tres veces al
día para luego ser distribuidos a los pacientes y médicos
.

Los voluntarios se preparan para entrar a la zona roja a limpiar y repartir los alimentos a
pacientes.

Una miembro del equipo de voluntarios limpia toda el área fuera de la zona roja mientras sus
compañeros trabajan dentro.

Subir los alimentos tres veces al día los tres pisos del bloque E con toda la protección y en
verano constituía un esfuerzo extraordinario para los voluntarios.

Un voluntario sirve una ración de comida en zona roja.

El equipo de limpieza debía limpiar en las mañanas toda la zona roja y después ocuparse del fregado de las bandejas que sus compañeros servían a pacientes y médicos.

La limpieza de los baños era fundamental para mantener la higiene de cada piso en zona roja y donde dormían los propios médicos y voluntarios.

Cuatro de los voluntarios toman un descanso mientras esperan para continuar.

Recomendado para usted

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *