
La participación de Matanzas en las Copas Pioneriles Nacionales es catalogada como buena, de acuerdo a los resultados de los deportes clasificados para esta justa, que tuvo características especiales, pues se desarrolló con un número menos de territorios, según sus potencialidades en cada disciplina.
Béisbol, levantamiento de pesas, canotaje, remo, voleibol de playa y de sala, boxeo y clavado fueron los que compitieron por la provincia en un torneo que logró efectuarse, a pesar de las difíciles condiciones económicas que existen en el país.
José Ricardo Suárez Bueno, metodólogo de programación deportiva en Matanzas, ofreció detalles en exclusiva para el periódico Girón. “Después de dos años lejos de las competencias a ese nivel, la dirección del Inder se enfrascó en realizar este evento, y fue un gran logro, pues es un aliciente para entrenadores y atletas.
“Las nuevas generaciones, que serán el futuro del deporte en el territorio, necesitaban ya de topar a nivel nacional, y este fue el momento para demostrar cuanto son capaces de hacer”.
Los yumurinos fueron campeones nacionales en las copas pioneriles en tres disciplinas: canotaje, béisbol y levantamiento de pesas en ambos sexos.
“En el caso de las pesas, dos atletas y el entrenador fueron seleccionados como los mejores de la competencia. El béisbol, que después de tanto batallar en sus concentrados, donde hay que agradecer el apoyo del municipio Pedro Betancourt, por fin logra la medalla de oro de una manera espectacular.
“El canotaje arrasó, obtuvo cuatro medallas de oro, tres de plata, solo perdió un evento, donde al atleta se le viró la canoa y no pudo llegar en los primeros puestos, pero de todas formas se incorporó y aportó puntos al equipo.
Entre otros resultados, destacaron el voleibol de playa femenino, que alcanzó medalla de bronce, y el masculino fue quinto lugar. El remo se agenció una de plata y dos de bronce, además de ser quinto lugar por equipos.

“El boxeo terminó sexto lugar nacional con una de plata y una de bronce; y el voleibol de sala, en ambos sexos, alcanzó segundo lugar, un resultado muy bueno.
“El clavado fue sexto también. Hicieron un gran esfuerzo, teniendo en cuenta la escasez de condiciones adecuadas para el entrenamiento”.
Nada despreciable resulta la cifra de 20 medallas, teniendo en cuenta la inactividad que durante dos años condenó a las nuevas generaciones de atletas y las dificultades a la hora de la preparación.