¿Nada claro hasta el último out? (+Fotos)

Granma se recuperó de las dos derrotas en Matanzas y emparejó la final. Este miércoles se decide si se mantiene el rey o hay permuta en el trono…

Donde mismo empezó la temporada 61 del béisbol cubano va a terminar. Con la misma gente y bajo el mismo sol. Granma y Matanzas, que el año pasado se regalaron en privado una gran final en tierra de nadie por culpa de la Covid, ahora la repiten ante sus respectivos públicos, y a diferencia de entonces van a un séptimo juego. El del todo o nada.

Entre lunes y martes sostuvieron el sexto pulso del dual meet, mojado por lluvia el primer día y empapado de sudor el segundo. Granma, más acostumbrado a esos alfilerazos de punta que caen en el oriente cubano por esta época, salió mejor en choque tan dilatado. Aguantó, emparejó, remontó, y ganó.

Las gradas se fueron llenando de a poco. A las 10:30 de la mañana, cuando el árbitro de home dijo por segunda vez: play ball, había muchos huecos aún, pero un colega local me aseguró que sería por poco tiempo. Por el mediodía, eran pocos los claros y muchas las sombrillas movidas al ritmo de unos congueros que deben tener cayos en las manos de tocar y tocar desde el inicio de la postemporada.

Para entonces, ya Granma estaba delante en el marcador y anímicamente también. Desde la atalaya de su brazo zurdo, Yunier Castillo era un muro infranqueable para los bateadores matanceros. Out tras out, iba tejiendo su triunfo, a pesar de que su adversario, Naykel Cruz, tampoco dejaba que la caballería se desbocara.

Y si el ataque de los Cocodrilos fue ingenuo, de mordiscos leves y coletazos suaves; su defensa tampoco resultó hermética, y por esos agujeros se colaron los Alazanes para asegurar su tercer triunfo en la final, con pizarra de 3-1, y estirar hasta el séptimo juego el play off por la corona.

Consumado el resultado vienen, como siempre, los patólogos a hundir sus machetes en la víctima. Es verdad que Armando Ferrer se la jugó con repetir la misma carta. Dariel Góngora quiso, pero no pudo; y el mentor tenía a manos a Yamichel Pérez y al propio Naykel para trabajar este martes después que el diluvio congeló el partido de lunes.

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Pero no fue por esas movidas del picheo que perdió Matanzas; no bateó, así de simple. Naykel hizo lo mejor que pudo, incluso, cuando el sol lo abrasaba sobremanera y se sentía agotado.

Granma tampoco fue pródiga en batazos, pero logró pisar tres veces la goma, y eso en aritmética beisbolera es exacto. Gana quien más carreras anota o quien menos permite. Da igual.

Castillo colgó los seis ceros. Ni siquiera cuando vio dos lanzadores en el bullpen bajó la guardia. Esto es mío, se dijo y dijo después de terminado el choque.

(Abel Rojas Barallobre/Cubahora)

Ahora todo se decide en un juego. Tantos meses sobre el terreno, dando ruedas de un lugar a otro… Carlos Martí le saca experiencia a Ferrer en jugar el séptimo duelo de un play off. Va por tercera vez, incluida una semifinal con el Matanzas de Víctor Mesa, y siempre ha ganado; el mentor de los Cocodrilos está por primera vez en el duelo del todo o nada.

Si Carlos ganara se abrazaría con otro ilustre, Alfonso Urquiola, invicto en séptimos juegos en tres ocasiones, una menos que el avileño Roger Machado, que nunca perdió ese partido decisivo.

Según los archivos de Benigno Daquinta, el mentor que más veces ha llegado a siete juegos en play off es VM32. Lo hizo en ocho ocasiones, pero solo ganó en tres.

Sin embargo, como dice el propio mentor de los Alazanes, un juego no se parece a otro; ni una serie a otra tampoco. Hoy miércoles, en el parque Mártires de Barbados de esta ciudad oriental puede suceder un hecho inédito: la primera vez que un equipo remonta un 2-3 en el play off final como anfitrión; las dos veces que ha pasado el ganador lo hizo en casa ajena.

(Abel Rojas Barallobre/Cubahora)

Pero Matanzas, a pesar de casi 20 bajas respecto a su nómina de entrada para el campeonato, no está dispuesta a abdicar nuevamente ante el mismo rival. Se lo juega todo con Yamichel Pérez y Noervys Entenza. Granma va con Leandro Martínez, César García y Carlos Santana…

Hay lesiones en uno y otro bando; pero nadie quiere estar fuera del lineup. Se vaticina un choque estelar, de mucha entrega. Out por out, jit por jit.

Quedan unas horas, si la lluvia no lo dilata, para saber la suerte de esta final, que ha tenido en Granma y Matanzas a dos adversarios muy crecidos y de linaje a pesar de las ausencias. (Por Norland Rosendo González / Cubahora)

(Abel Rojas Barallobre/Cubahora)

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