Matanzas y Granma: Escobazos inesperados

Las victorias de Matanzas sobre Sancti Spíritus y de Granma frente a Ciego de Ávila parecen a priori resultados lógicos si tenemos en cuenta las plantillas y la historia reciente

Que Cocodrilos de Matanzas y Alazanes de Granma repitan como finalistas en la actual temporada de la Serie Nacional, tras la coronación de estos últimos en la pasada contienda, tiene dos interpretaciones muy nítidas: primero, que ambos elencos son los mejores de la pelota cubana hoy en día; y segundo: que a pesar de las ausencias y las pausas inducidas por la lluvia, el panorama es casi idéntico de un año a otro.

Dicho esto, hay que admitir que días atrás era prácticamente imposible vaticinar que ambos duelos semifinales terminaran con sendos escobazos. Las victorias de Matanzas sobre Sancti Spíritus y de Granma frente a Ciego de Ávila parecen a priori resultados lógicos si tenemos en cuenta las plantillas y la historia reciente. Sin embargo, la tajante resolución no deja de sorprender, sobre todo luego de ver cómo fue la actuación de Gallos y Tigres en cuartos de final.

Así todo, los números pueden llegar a ser un argumento demasiado engañoso con más frecuencia de la que nos gustaría admitir. Por ejemplo, los de la Atenas de Cuba ganaron cuatro al hilo, pero en todos, sin excepción, debieron sufrir hasta las postrimerías antes de salir airosos. Otros han sido eliminados tras llevarse al menos una victoria y ni siquiera así han dado tanta batalla como los yayaberos. 

Sin embargo, a Eriel Sánchez le flaqueó sobremanera su pitcheo, sobre todo si tenemos en cuenta que dos de sus hombres clave en ese aspecto, como son el derecho José Eduardo Santos y el zurdo Ariel Zerquera, apenas tuvieron intervenciones de calidad en la postemporada. Con Yuen Socarrás solamente era imposible.

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Del otro lado del organigrama, Granma sí se vio superior. Los Tigres, que habían llegado lejos gracias, especialmente, a su feroz ofensiva, vieron apagados sus bates a última hora. Esto, y golpes fuertes como la partida de Alfredo Fadraga al Panamericano sub-23, fueron un lastre muy pesado.

Aun así, tanto Sancti Spiritus como Ciego hicieron excelentes actuaciones esta campaña. Los primeros se van con bronce, aunque su afición sigue absorbiendo el sabor agridulce de avanzar y avanzar y quedar a las puertas. Los segundos, en cambio, deben quedarse con volver a la élite tras no clasificar hace un año.

Para Cocodrilos y Alazanes se avecinan, entonces, días cruciales. Matanzas tiene el peso sicológico (o el incentivo, vaya usted a saber), de tener ante sí a su último verdugo. Dicen los que saben que el béisbol siempre da revanchas. El tiempo nos permitirá descubrir si sucede o no. (Eduardo Grenier Rodríguez/Tomado de Juventud Rebelde)

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Sobre el autor: Periódico Girón

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